Imborrables de Ciudad de México

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Explorar Ciudad de México con una avidez por la cerveza es sumamente entretenido. Desde luego, la capital mexicana tiene los adicionales atractivos de su historia y su gastronomía ayudándote a distraer la mente y el paladar entre un local cervecero y otro. Claro que también puedes ver todo esto en la dirección contraria: si visitas Ciudad de México con una avidez por conocer su historia y su gastronomía, siempre habrá uno que otro lugar en el camino para beber unas buenas cervezas. Uno de estos lugares que encontré en la Ciudad de los Palacios es el Tasting Room de Casa Cervecera Morenos.

Tasting Room: La pared de 22 caños está muy bien equipada con varios enjuagadores de vasos.

La pared de 22 caños está muy bien equipada con varios enjuagadores de vasos.

Una de las primeras cosas que llaman mi atención del local es su sobriedad en la decoración, salvo por la pantalla de TV anunciando las cervezas disponibles en cada uno de los 22 caños de barril conectados el día de nuestra visita. No puedo decir si estas pantallas son una tendencia actual en los taprooms, pero en Lima ya tenemos una pantalla igual en un local barranquino. Los caños van sobre una pared y están identificados por números claramente visibles para el beertender pero casi imperceptibles para el cliente. Al menos yo sólo me percaté de ellos a través de mis propias fotos. Lo más curioso para este amante peruano de las cervezas es que sólo tres de los 22 caños surten cerveza Morenos. Así es. Casa Cervecera Morenos, dueña del Tasting Room, sólo utiliza algo más del 10 % de sus instalaciones cerveceras para mover su propia cerveza.

 

Algo que debo mencionar es que llegué aquí al Tasting Room tras una recomendación de los chicos de La Belga. Esto involucró una caminata de 800 metros cargando las diferentes botellas recién compradas en el beer shop. Así que lo primero que hice, y que fue lo más natural al momento, fue pedir una cerveza de trigo. En este caso, se trata de una American wheat beer llamada Antares y elaborada por Madueño Brewing Co., cervecería tijuanense. Este estilo en particular otorga mucha libertad al cervecero para elegir el perfil de lúpulos que más le agrade y los muchachos de Madueño han optado por utilizar Centennial. Los aromas, entonces, son claramente florales y cítricos, inclinados hacia la toronja. Todo esto convierte a Antares en una cerveza muy fresca, justo lo que alguien sediento como yo necesitaba. Calificación: 72/100.

Tasting Room: La baja carga de alcohol (5 %) refuerza la sensación de frescura de esta cerveza de Madueño Brewing Co.

La baja carga de alcohol (5 %) refuerza la sensación de frescura de esta cerveza de Madueño Brewing Co.

Prosigo con una bebida que llamó mi atención desde que la leí en uno de los libros de Harry Potter (sí, los leí todos). Si eres un milennial y estás leyendo esto, déjame decirte que me honras con tu lectura, seguramente recordarás a Hagrid pidiendo a Rosmerta que le sirva ‘mulled mead’. La traducción sería ‘hidromiel caliente con especias’. Grande fue mi sorpresa cuando probé mi primera hidromiel hecha en Perú y descubrí que era una bebida alcohólica dulce hecha a base de la fermentación de la miel de abeja. Así que aprovechando que Tasting Room tiene una hidromiel con mango y durazno, pido un vaso de 12 onzas de la Nereyda de la Cervecería Colaborancia, con sede en la Ciudad de México. No creo haber probado una hidromiel más seca en mi vida. Gran cuerpo, sin carbonatación (hidromiel tranquila) y un aroma tan dulce que uno espera algo de mayor dulzor. Sin embargo, repito que es tan seca y deliciosa con sus notas frutales, herbales y especiadas que el aroma es lo que la hace aun mejor. Además, no se siente su 9 % de contenido alcohólico. Calificación: 83/100.

Tasting Room: Los envidiosos dirán que es un jugo de frutas.

Los envidiosos dirán que es un jugo de frutas.

Tras una bebida de tal intensidad alcohólica, una buena opción es una cerveza de moderada alcoholicidad. Para eso está un clásico estilo británico como la oatmeal stout. Británica, y más precisamente de Escocia, también es la cervecería Brewdog, encargada de la elaboración de la Jet Black Heart. Esta versión es la tradicional y no la versión nitrogenada y con adición de vainilla que está disponible en Lima en estos días. Las ricas notas de café con leche y su buen cuerpo y cremosa espuma hacen de esta cerveza otra de las joyas que he venido a descubrir en el Tasting Room de Cervecería Morenos. Calificación: 75/100.

Tasting Room: La Nitro Vainilla es muy buena, pero la Jet Black Original es mejor.

La Nitro Vainilla es muy buena, pero la Jet Black Heart original es mejor.

Para terminar, no podía dejar de probar una de las cervezas de la casa. Es una stout también, pero ésta es una imperial stout, estilo nacido en EE.UU. para llevar a esta cerveza oscura a su máxima intensidad. Además de las notas de café, chocolate oscuro y granos torrefactos, el amargor proporciona las notas características del estilo. Tal vez una mayor intensidad en nariz y boca y un cuerpo más bacante habrían incrementado el sentido épico y vigoroso que evoca el nombre, Wakanda Forever. Aunque no puedo negarlo, tal vez no haya sido justo para Casa Cervecera Morenos que probara su stout luego de tres vasos previos de 12 onzas cada uno. Y es que debo añadir que es la primera vez que pruebo tantas cervezas en un bar dejando la cristalería vacía. Calificación: 67/100.

Tasting Room: Las cervezas se sirven en porciones de 12 oz o 16 oz. Esta última medida sí es una pinta.

Las cervezas se sirven en porciones de 12 oz o 16 oz. Esta última medida sí es una pinta.

Quiero concluir señalando que Tasting Room tiene una gran política en su atención al público. Desde que pedí mi primer vaso, el beertender siempre sirvió también un vaso de agua. Ojalá más locales cerveceros en Lima empezaran a hacer lo mismo. También vale la pena indicar que puedes revisar las cervezas de cada caño en la cuenta de Untapped de Tasting Room, que además tiene una variada carta de platillos, botanas y entremeses. La nota no lleva ninguna foto de ellos porque ya había tenido yo el gusto de probar unos riquísimos tacos de longaniza, arrachera y longaniza acompañados de un cerveza Victoria en Don Maderito, una exhuberante sopa de tortilla de la mano de una Bohemia en Café de Tacuba y luego de visitar Tasting Room, me esperaba la familia de Mohammed para disfrutar de un pozole, un sope y una horchata en La Casa de Toño.

Foodpornográfico primer plano del pozole de La Casa de Toño.

Foodpornográfico primer plano del pozole de La Casa de Toño.

Como ya dije, Ciudad de México es un destino obligado por sus monumentos, palacios, arquitectura y, desde luego, su extraordinaria expresión culinaria y sus diversas cervezas. Cuando lleguen por allá, se darán cuenta de que beber una cerveza artesanal no es un lujo y que una cerveza ‘industrial’ no es sólo barata, también es muy buena. Espero pronto volver por esas tierras. Un saludo muy especial para la familia Romero por su gran hospitalidad.

¡Hasta pronto, México!


Tasting Room
Calle Chiapas 173, Ciudad de México
lunes — miércoles 2:00 p.m. — 12:00 a.m.
jueves —sábados 2:00 p.m. — 2:00 a.m.

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