Yo Soy Chilcano

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Atravesar casi la mitad de Lima en el Metropolitano es algo que debería hacer más a menudo; y en ocasiones especiales, vale más que la pena. La ocasión en esta oportunidad implica ser partícipe del tour inaugural de la Semana del Chilcano. Tras haber participado en el 2013, 2015 y 2016, puedo decir que la algarabía y el deleite están asegurados a bordo del Bus Chilcanero, así que no hay razón para conducir. Esta noche seré un pasajero de principio a fin y el conductor será el pisco acompañado de la ginger ale en la navegación.

Semana del Chilcano: Hielo, pisco y ginger ale (en ese orden) componen un gran chilcano.

Hielo, pisco y ginger ale (en ese orden) componen un gran chilcano.

El terminal para abordar el Bus Chilcanero es el Westin. Allí llegué puntualmente a las 6:00 p.m. sólo para darme cuenta que había personas mucho más ansiosas que yo por iniciar el tour. La barra habilitada para recibir a tantos entusiastas chilcaneros ya está sirviendo chilcanos preparados con los espléndidos piscos uvina de Ángel Negro, mollar de Viejo Tonel, moscatel de Toro Muerto, negra criolla de Torre de la Gala, quebranta de Sérvulo e italia de Don Camilo. Habiéndolo probado en su mismo origen en La Joya, Arequipa, mis primer chilcano va con Torre de la Gala y el segundo con Toro Muerto. Piscazos. Los azafates que desfilan cargados de causitas son una bendición extra.

Es alrededor de las 6:45 p.m. y abordamos por primera vez el Bus Chilcanero para desplazarnos un trayecto relativamente corto de no ser por el congestionado tráfico sanisidrino que, a pesar de sus denodados esfuerzos, no logra mellar nuestra alegría y expectativa de llegar a la primera escala en nuestro recorrido: Superba. El tradicional bar de San Isidro parece un santuario de cálidos espíritus que ofrecen protección contra las inclemencias de la Avenida Javier Prado varada a sólo 40 metros. Allí la experiencia nutre el alma con chilcanos de uvina de Ángel Negro complementados con los afinados y armoniosos violines. Afortunadamente, también llegué a rescatar unos cuantos bocadillos en las mesas del extremo izquierdo donde minutos antes se había congregado un nutrido número de estáticos invitados. Aunque, valgan verdades, era un poco difícil moverse en el local con el número de cámaras de fotografía y video y el equipo humano detrás de cada una de ellas. 

Semana del Chilcano: El violinista le pone un toque de añoranza a La Flor de la Canela.

El violinista le pone un toque de añoranza a La Flor de la Canela.

Así que un agradable grupo de foodies, entre ellos reconozco a @jamablog, @thatsmellsdelicious y @maridajeperfecto, y yo tomamos la vereda interrumpiendo el tránsito peatonal pero permitiendo que la atmósfera limeña ayude a nuestros chilcanos a mantener controlada nuestra temperatura corporal. Varios minutos después, todo lo que tenemos que hacer es cruzar la Avenida Petit Thouars para abordar nuevamente el Bus Chilcanero, ascender las escaleras y tomar asiento en el deck superior. Otros breves minutos transcurren y siente la brisa golpear las lunas de mis anteojos. La placentera sensación me hace entender por qué a mi fiel Guinness le gusta asomar la cabeza por la ventana cuando viaja en el auto conmigo.

Semana del Chilcano: Un aromático chilcano con huacatay. El removedor plástico sale sobrando.

Un aromático chilcano con huacatay. El removedor plástico sale sobrando.

Cualquiera pensaría que la ruta más corta entre Petit Thouars en San Isidro y Petit Thouars en Miraflores es Arequipa o Arenales, pero parece que el conductor tiene una versión de Waze disponible para aquellos que no tienen ninguna prisa en llegar a su destino. Igual, ninguno de los que estamos en el deck nos estamos quejando pues desde el primer nivel del Bus Chilcanero comienzan a subir unos chilcanos bien fríos. Algunos tuvieron tiempo incluso para terminar un segundo chilcano antes de llegar a Pisco Bar, nuestra segunda escala en esta noche. Tras disfrutar de hasta cuatro chilcanos distintos cuando visité hace algunos días este hogar pisquero, mi objetivo ahora es conseguir dónde cargar el caprichoso iPhone. Primero tomo un chilcano de la barra y noto que la decoración se compone de una ramita de hojas ya secas de lo que reconozco como huacatay, aunque a algunos se les antoja que es hierbabuena.

Semana del Chilcano: Generosas rondas de chilcano en Kañete.

Generosas rondas de chilcano en Kañete.

La noche termina muy cerca, en Surquillo, en el restaurante Kañete. Otro chilcano, otro tomacorriente, otra silla donde apoyar el descargado adminículo digital, otro tour inaugural concluido. Son ya las 10:00 p.m. cuando recorro a pie las calles de Surquillo rumbo a la estación Angamos del Metropolitano. He de tomar rumbo norte donde mi esposa debe ya haber acostado hace mucho a nuestra Lucía. ‘¿A dónde vas, papá?’ me había preguntado cinco hora atrás, más con esos ojos de enormes pestañas que con sus palabras. Voy pensando en cómo contarle esta historia mientras ocupo el asiento lleno de comodidad que la fortuna me ha reservado y veo que el vidrio refleja mi achilcanada sonrisa.

Como en versiones anteriores, el Bus Chilcanero estuvo presente en la inauguración de la Semana del Chilcano.

Como en versiones anteriores, el Bus Chilcanero estuvo presente en la inauguración de la Semana del Chilcano.

No olvides que si quieres disfrutar de la experiencia del Tour del Chilcano, los cuatro próximos viernes (18 y 25 de enero y 1 y 8 de febrero) Turibus tiene un recorrido en bus panorámico que incluye degustación de un shot de pisco a bordo del bus y un chilcano en cada una de las tres barras incluidas en el trayecto: Crowne Plaza Hotel, Pitahaya y Ayahuasca Bar. El bus parte de Larcomar a las 7:00 p.m. en las fechas señaladas y el costo por persona es S/. 99. Ahora sí puedo despedirme de ti esperando que disfrutes de los últimos cuatro días de la Semana del Chilcano.

¡Salud!

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