Un Tonificante Espíritu Patrio*

 

El mes de julio trae siempre esa excusa voluntaria o impuesta para lucir nuestros símbolos patrios. Uno de ellos, el escudo nacional, es quizás el más emblemático pues se dice que nació como un homenaje a las riquezas del Perú repartidas en el reino animal, vegetal y mineral. ¿Pero alguien se ha detenido a pensar por qué el árbol de la quina fue elegido para representar la flora de nuestro territorio y por qué hoy la importancia de este árbol está más ligada al mundo de la coctelería? (foto de portada digital: sipsmith.com)

Quinina: Diseño original de José Gregorio Paredes (imagen: congreso.gob.pe)

Diseño original de José Gregorio Paredes (imagen: congreso.gob.pe)

A inicios de 1825, tres meses después de la consolidación de nuestra independencia en la Batalla de Ayacucho, Simón Bolívar encarga la creación de un escudo nacional a Francisco Javier Cortés, profesor de dibujo del Colegio de Medicina, y a José Gregorio Paredes, intelectual, político y médico peruano. Fue éste quien se inclinó por el árbol de la quina y las curativas propiedades del alcaloide presente en su corteza, un alcaloide que cinco años antes había sido aislado por dos investigadores químico-farmacéuticos franceses y que ellos habían denominado ‘quinina’.

 

Cinchona Officinalis es el nombre botánico que le otorgó el naturalista sueco Anders Sparrman, quien estuvo en Sudamérica entre 1786 y 1789, en honor a Francisca Enríquez de Rivera, esposa de Jerónimo Fernández de Cabrera y Bobadilla, Virrey del Perú y cuarto Conde de Chinchón. Se dice que Doña Francisca fue curada de la malaria en el siglo XVII utilizando infusiones de la corteza del árbol. Esto y la crónica de Ricardo Palma del indio Pedro de Leyva, quien moribundo bebió agua de la laguna donde flotaban hojas y ramas caídas del mágico árbol para pronto recuperarse, muestran cuán arraigado estaba este medicinal tratamiento en una nueva república aún ciega ante su gran diversidad biológica.

quinina: Busto a Doña Francisca Enríquez de Rivera en Chinchón, España.

Busto a Doña Francisca Enríquez de Rivera en Chinchón, España (foto: wikipedia.com).

Cuando las noticias de la milagrosa corteza del árbol llegaron a España y luego a toda Europa a inicios del siglo XIX, los ingleses y holandeses fueron los primeros en aplicar el polvo de la corteza del árbol como tratamiento y prevención de la malaria de los tripulantes de sus navíos. No es coincidencia que Sparrman haya sido miembro de los viajes de James Cook, marino, explorador y cartógrafo británico. La respuesta al intenso sabor amargo fue que los marinos ingleses comenzaran a mezclar el polvo de la corteza con soda y azúcar hacia 1825. Hasta que la primera versión comercial del agua tónica apareciera en Inglaterra en 1858 y poco después el primer gin & tonic se mezclara en los destacamentos británicos en la India.

Quinina: Difícil imaginar hoy en día un bar sin un gin & tonic.

Difícil imaginar hoy en día un bar sin un gin & tonic.

Hoy el agua tónica ha dejado de ser un remedio o preventivo contra la malaria para convertirse en un mixer obligatorio en todos los bares del orbe. Existen distintas calidades y presentaciones alrededor del mundo y Perú, donde todo se inició, no podía quedarse atrás. Así tenemos dos marcas peruanas de agua tónica premium con una alta rotación en el mercado. La primera en salir al mercado a mediados de 2016 fue Mr. Perkins, una marca que se ha posicionado fuertemente en las barras y restaurantes de Lima con una dinámica estrategia de mercadeo y un total de 7 productos: Original Tonic, Dry Tonic, Blossom Tonic, Ginger Beer, Ginger Ale, Pink Soda y Lemongrass.

quinina: Mr. Perkins en su presentación tradicional.

Mr. Perkins en su presentación tradicional.

Hacia finales del mismo año, salió al mercado La Condesa de Chinchón, un apropiado nombre para un agua tónica que utiliza extracto real de polvo de la corteza del árbol de la quina. La marca tiene un solo mixer en presentación de botellas de 190 ml. La presencia de ambas marcas premium peruanas no hace sino rescatar el histórico origen del ingrediente esencial de todo gin & tonic: el agua tónica con su tradicional amargor proveniente de la corteza del árbol de la quina. Mientras que esta contribución del Perú al mundo es motivo de orgullo, la antigua tala indiscriminada del árbol de la quina debe ser motivo de crítica hacia nuestras autoridades.

quinina: Botellas de La Condesa de Chinchón.

Botellas de La Condesa de Chinchón.

Lo que También Debes Probar

Además de las opciones de menor precio disponibles en el mercado peruano, existen marcas importadas de agua tónica premium que uno no debe dejar de probar. La primera de ellas es San Pellegrino Acqua Tonica con una receta que se mantiene desde 1989 y que sin duda es una de las mejores. Luego está Fever Tree con hasta tres opciones disponibles en Perú para poder jugar con los botánicos de un gin & tonic: Indian, Refreshingly Light, Elderflower y Mediterranean. Y por último, una marca inglesa de reciente ingreso es 1724, nombre que hace referencia a la altitud sobre el nivel del mar donde la corteza del árbol de la quina es recogida a mano en el Camino Inca, Perú para luego ser utilizada en la elaboración del producto.

*publicada originalmente en la edición N° 117 de la Revista Sommelier (julio, 2018)

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