Hidratación en Dos Ruedas

Cerveza Hops (publicidad)

 

Nunca entendí realmente por qué algunos de mis amigos mezclaban Coca-Cola con su cerveza. De alguna manera, en alguna época, la tradición alemana había llegado a Perú. Probablemente, la costumbre llegó a través del puerto del Callao o quizás se haya difundido desde Villa Rica o Pozuzo. Lo cierto es que la mezcla de cerveza y bebidas carbonatadas nació hace más de 200 años en Baviera. Y así se hizo conocida por el resto de Europa occidental, llegando a Austria (lo que refuerza la teoría de que se extendió por el Perú desde Pozuzo), Francia, Bélgica, Suiza e Inglaterra, y desde ahí a Australia. Aquí en Perú, una bebida diferente empieza a captar la atención del público. Se llama Radler y es refrescante y deliciosa. Y ya que algunas personas han comenzado a llamarla ‘cerveza de limón’, decidí preparar esta nota y contarles qué es exactamente una Radler.

Las tres Radler que encontré en Lima para esta nota.

Las tres Radler que encontré en Lima para esta nota.

Aunque no se puede decir que una Radler es una cerveza, hay que decir que una Radler no se podría llamar tal si no tuviera cerveza en su contenido. Y es que una Radler es una mezcla de cerveza lager (o cerveza muy clara y translúcida) y limonada carbonatada, algo muy parecido a la gaseosa de sabor lima-limón tan popular en nuestro país. Las fuentes más confiables le atribuyen la creación de esta bebida a base de cerveza al restaurador muniqués Franz Xaver Kugler en 1922. Según la anecdótica historia, Kugler no tenía suficiente cerveza para satisfacer a los ciclistas que frecuentaban su biergarten, el Kugler Alm, así que mezcló su cerveza con limonada y sirvió la nueva bebida en el clásico vaso alemán de un litro. Por eso, se le bautizó como Radlermaß o ‘el litro de los ciclistas’ en alemán. Hoy se le conoce simplemente como Radler. Sin embargo, existen registros escritos del nombre, la bebida y su composición que datan de principios del siglo XX.

Aquí en Perú, cada vez se ven más marcas de Radler importadas de Alemania, a pesar de que su disponibilidad es mucho menor a la de las cervezas sin alcohol hechas en el mismo país europeo, pero también este año llegó a Lima una Radler hecha en Pozuzo, Perú. Así que me hice de unas botellas para poder redondear esta nota. Busqué y busqué limones amarillos para poder decorar las fotos, pero al no encontrarlos en ningún lado, opté por usar unos vasos highball vintage que encontré en el aparador de mi queridísima suegra.

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La primera que reseñaré es una muy especial. Es una mezcla de 60 % de gaseosa sabor limón (amarillo, no nuestro limón verde) y 40 % de la Bitburger Drive. Para entender mejor su sabor, tengo que contarles que la Bitburger Drive es la cerveza con 0,05 % de alcohol hecha con extracto de malta de Bitburger Brauerei, por lo tanto podemos decir que esta Bitburger Radler Alkoholfrei tiene 0,02 % alc./vol. Su color es pajizo totalmente translúcido y sus aromas tienen las tenues notas de tamal características de la Bitburger Drive. A éstas se le suman las notas cítricas y almibaradas de la gaseosa. En boca, es muy refrescante a pesar de mantener las notas de maíz cocido que caracterizan a las cervezas sin alcohol. Su efervescencia es notable y hasta se podría decir que me hace recordar una ginger ale. ¿Se animará alguien a usarla como mixer en coctelería? Debo señalar que no encontré la Bitburger Radler con 2,5 % de alcohol.

Tienda de Cervezas Artesanales
La Bitburger Radler Alkoholfrei es completamente segura de beber antes de manejar.

La Bitburger Radler Alkoholfrei es completamente segura de beber antes de manejar.

La siguiente que reseño para ustedes es la Dörcher Radler hecha en Pozuzo con agua de los manantiales de la región. La mezcla se compone de la buenísima Dörcher Pilsner y gaseosa sabor lima-limón producida en Perú. Esa es la razón por la que esta bebida a base de cerveza tiene un contenido alcohólico de 3,8 % del volumen. Al estar hecha con cerveza tradicional, el aroma tiene la presencia de los lúpulos florales y especiados que caracterizan a una pils, además de los aromas cítricos y dulces de la limonada carbonatada. Es más compleja en boca que la Bitburger sin perder su personalidad altamente refrescante. El sabor tiene ciertas notas al tradicional refresco de cebada que preparan nuestras madrecitas, pero tiene un mayor carácter de cerveza, cítricos, lúpulos y granos todo en una sola botella. Muy recomendable.

La Radler ideal para quienes buscan consumir productos locales.

La Radler ideal para quienes buscan consumir productos locales.

Por último, destapo una botella de Früh Radler, hecha en la ciudad de Colonia, Alemania a base de 50 % de la cerveza tradicional de esa región: Kölsch. El otro 50 % es gaseosa con sabor a limón amarillo. Nuevamente se perciben los lúpulos y notas frutales de una Kölsch junto con los toques de limón y almíbar de la gaseosa. Pero lo que la hace la más destacada de las tres bebidas de esta nota son sus delicadas notas de vino blanco presentes en la nariz y el paladar. Realmente, no puedo dejar de admirarla por todo esto y por sus 2,5 % de contenido alcohólico. De hecho, estoy tomándome otra botella mientras escribo esta nota. Altamente recomendable.

Hecha en Alemania a base de Kölsch, la Früh Radler está buenísima.

Hecha en Alemania a base de Kölsch, la Früh Radler está buenísima.

Debo repetir que estas bebidas son clásicas en Europa y que toda cervecería alemana que se respete produce su Radler. De hecho, he oído que también llegó a Lima la Radler de Oettinger. Así que llámese Radler en Baviera, Alsterwasser al norte de Alemania, panaché en Francia, Bélgica y Suiza o shandy en Inglaterra, la combinación de cerveza clara y gaseosa de limón es altamente popular y muy consumida. Tal vez en algún futuro tengamos en nuestro país una Colabier o Diesel, la mezcla de cerveza clara y gaseosa de cola que inicia esta nota.

Prost!

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