Expertos en Pisco

 

Cuando mi anfitrión comienza con “tú eres experto en pisco” y termina con “¿verdad?“, mi mente no puede evitar regresar a 1988. Mi mente vuelve a dibujar mi mano izquierda sosteniendo esa botella de Pisco de los Reyes con la que mezclaba chilcanos y sol y sombras en la pollería Shangay. Aquellos años en los que todavía se podía preparar chilcano de guinda y en los que la única ginger ale era Canada Dry. Aquellos años en los que probablemente no hubo expertos en pisco. Y es que probablemente no necesitamos expertos en pisco. Probablemente nos baste con ser expertos para discernir lo que no es pisco. Y es ahí donde entra a tallar Alfonso Costa, mi anfitrión. Estoy en el Museo del Pisco de Miraflores y tengo mucho por aprender.

museo del pisco: José Antonio, uno de los recomendados de la carta.

José Antonio, uno de los recomendados de la carta.

Y una de las primeras cosas que experimento, tras apreciar el alambique que me recibe al subir la escalera, es una cata guiada de piscos. Sobre la mesa se yerguen las copas en cuatro filas que apuntan hacia el centro, donde descansa un pequeño alambique decorativo. Cuento hasta cuatro mesas iguales a la nuestra. Y es que Alfonso me cuenta que en sus otras tres locaciones (Palacio del Inca en Cusco, La Casa del Oidor en Cercado de Lima y Calle Santa Catalina en Arequipa) no paran de vender degustaciones como la que yo comienzo a disfrutar. Así comenzamos con un Albilla 2017 de Torre de la Gala con sus notas de mango, pomelo y hasta un toque de canela para seguir con un Torontel 2014 de Cepas de Loro con notas más herbales que traen recuerdos de manzanilla y dejan una buena intensidad en boca acompañadas de un gran cuerpo. Proseguimos con un Acholado Reserva de los Fundadores Seis Cepas 2016 de El Sarcay de Azpitia que es un lujo frutal en nariz y boca para casi terminar con un Uvina 2017 de Mirez con sus pinceladas de noble aceituna verde, delicado toffee y oscuro chocolate.

 

Claro que degusté más piscos, pero a veces la libreta se interpone en el camino del goce. Además, perdí la cuenta de todas las bodegas pisqueras presentes aquí. Alfonso me cuenta que sus socios, Berner CaballeroAdam Weintraub y él ya están proyectándose para abrir un quinto local, pero esta vez fuera del Perú. Londres, Seattle y Quito suenan fuertes mientras yo observo el Parque Kennedy desde la ventana e imagino una vista del Támesis en su lugar. La visión del grupo de personas intercambiando stickers de Panini me regresan a Lima, mientras Alfonso Costa narra cómo Werner y Adam han recorrido todas las bodegas del Perú. Esto ha sido muy bien registrado por los textos y las fotos de Adam Weintraub en su libro Pisco Patrimonio. Habré de hacerme de una copia, pero antes pasaré por el parque pues sólo me faltan siete stickers.

museo del pisco: Causitas con langostinos flambeados al pisco acompañadas de un Doña Luisa.

Causitas con langostinos flambeados al pisco acompañadas de un Doña Luisa.

Pero ahora empieza lo mejor. Anthony Aedo empieza a ejecutar la coctelería de la carta del Museo del Pisco y tiene la gentileza de enviar la primera copa. Con una presentación llamativa pero libre de exageraciones, el Doña Luisa es una bebida fresca hecha con macerado de hierba luisa en pisco quebranta y zumos de manzana verde y maracuyá. Para sumarle más placer a mis papilas, llegan unas causitas bañadas delicadamente en salsa golf al pisco y montadas con langostinos flambeados al pisco. Toda una delicia sucedida por un cóctel de nombre José Antonio mezclado con pisco torontel, zumos de tumbo y aguaymanto y sirope de mandarina con cardamomo. Una auténtica amalgama de sabores frutales con un ligero toque especiado que no queda corta ante la presencia ahora de unas tapas con prosciutto de pato de la casa. Si te gustan los cócteles frescos y afrutados, acuérdate de Doña Luisa y José Antonio.

museo del pisco: Butifarras con jamón del país hecho en casa acompañadas por un Achilcanado Andino.

Butifarras con jamón del país hecho en casa acompañadas por un Achilcanado Andino.

También fresco es el Achilcanado Andino, hecho con macerado de muña y ayrampo en pisco quebranta y la clásica ginger ale como mixer. Pero además lleva el bitters de la casa, el cual incluye cedrón, naranja, chuchuhuasi y especias sobre una base de pisco, desde luego. ¿Con qué lo acompañamos? Con unas butifarras compuestas de pan de masa madre y jamón del país de la casa. No me queda duda de que algo de pisco debe llevar también el jamón.

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Ahora sí ya es tiempo de sabores más intensos, más maduros. Y para eso está el Encantoni, un spinoff del negroni refrescando pisco quebranta, Aperol, Campari y vermouth rosso. Ustedes podrán pensar que salvo el Aperol, no es muy distinto a un zamboni, pero el truco está en la crusta de azúcar y canela que aporta bastante en nariz, incluso con la media crusta de mi vaso. Por si esta distinción fuera poca, el Encantoni se sirve con un par de trufas de chocolate que realmente armonizan con la bebida. Tal vez un poco mejor que con las tapas de guacamole y langostinos, que por sí solas están muy buenas. Lo mejor es que Alonso me anuncia que las cuatro tapas de esta nota (causitas con langostinos, tapas de prosciutto de pato, butifarras y tapas de langostinos y guacamole) más una porción de papas están en promoción durante toda la marcha blanca, que por cierto empezó ayer. Es un total de 16 tapas individuales (4 en cada porción) más las papas por S/. 70 y yo ya pienso en armar el grupo para volver a disfrutarlas.

museo del pisco: Elegante presentación con media crusta (también pueden pedir crusta completa) del Encantoni.

Elegante presentación con media crusta (también pueden pedir crusta completa) del Encantoni.

Termino con el Capitán Ahumado con palo santo que realmente es un espectáculo en sí y un gusto especial en boca. Quiero reiterar el anuncio de que el Museo del Pisco está en marcha blanca desde el 09 de mayo y que pronto tendrá su inauguración oficial, muy probablemente a fin de este mes. Un gran gusto haber visitado este local que es un baluarte de nuestro espirituoso de bandera y cuyas ventas están calculadas entre 12 mil y 15 mil litros de pisco al año. Todo gracias a un gran trabajo, un gran concepto, un agradable ambiente y un enorme amor por el pisco. Vengan ustedes y verán que aquí nos volveremos expertos en pisco todos juntos.

¡Salud!


Museo del Pisco-Miraflores
Calle Mártir José Olaya 202 esq. con Diagonal
lunes—jueves 10:00 a.m.—1:00 a.m.
viernes y sábados 10:00 a.m.—3:00 a.m.
domingos 10:00 a.m.—11:00 p.m.

Museo del Pisco-Cercado de Lima
Jirón Carabaya 193
lunes—jueves 10:00 a.m.—10:00 p.m.
viernes y sábados 10:00 a.m.—12:00 a.m.
domingos 10:00 a.m.—7:00 p.m.

Museo del Pisco-Arequipa
Calle Moral esq. con Santa Catalina
lunes—domingos 5:00 p.m.—12:00 a.m.

Museo del Pisco-Cusco
Santa Catalina Ancha 398
lunes—viernes 12:00 p.m.—12:00 a.m.
sábados 12:00 p.m.—1:30 a.m.
domingos 12:00 p.m.—11:00 p.m.

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