Pienso Verde, Luego Existo

 

Capítulo 4 – Calipso: “Vaya rompecabezas que sería cruzar Dublin sin pasar por delante de un pub“, desafía Leopold Bloom, el héroe de Ulises de James Joyce. Quienes se han atrevido a leer esta obra maestra de la literatura saben que el libro está plagado de referencias a las tabernas de principios del siglo XX en la capital de Irlanda. También saben de la infiel esposa de Leopold, Marion Tweedy, mejor conocida como Molly. Debe ser ésta la razón por la que un enorme número de bares irlandeses en el mundo llevan este nombre. Desde septiembre del 2017, Molly’s Irish Bar & Hostel acoge a todos aquellos que no logran cruzar Miraflores sin pasar por delante de sus puertas.

Molly's Irish Bar: Una gran Irish stout sobre la mesa de billar. ¡Sólo para lo foto, amigos!

Una gran Irish stout sobre la mesa de billar. ¡Sólo para la foto, amigos!

Molly’s Irish Bar también acoge a aquellos que, como yo, han oído de las bondades de la única Irish stout producida en Perú. No debe sorprenderte, entonces, que lo primero que llega a mi mesa es una pinta impecablemente servida del oscuro néctar de maltas tostadas que produce el buen Tracy de la Cervecería Artesanal Teach. “Desde un principio, busqué algo que no se pareciera a la stout de Guinness. Es una buena cerveza, pero yo busco algo diferente,” relata Tracy Teach para luego hacer un recuento de los distintos procesos que ha utilizado hasta lograr lo que hoy es una cerveza de deliciosos aromas y sabores tostados complementados por un cuerpo terso y una cabeza de hermosas microburbujas en un tono intenso de beige. Si a la ecuación le añades sólo 4,5 % de alc./vol., te darás cuenta que podrás pedirla más de una vez sin ningún problema.

 

Luego de la primera cerveza, ya tengo la energía suficiente para recorrer todo el local, lo cual es bastante. Con una amplia capacidad, Molly’s Irish Bar tiene la clásica decoración de un bar irlandés pero sin el atiborramiento ni exceso de banderines y parafernalia en las paredes o el techo. Lo que sí hay en buena cantidad es comida. Las opciones son variadas, incluyendo desayuno irlandés los sábados y domingos, así que mi elección se concentra en algo de la culinaria tradicional irlandesa: shepherd’s pie.

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Si nunca has probado un shepherd’s pie, no te preocupes. Sólo tienes que imaginar que colocas algo muy similar a la mezcla de carne y verduras que va dentro de una papa rellena en un molde, que luego lo cubres con una capa de puré de papas y que finalmente lo llevas al horno. El resultado de la receta del Molly’s Shepherd’s Pie es delicioso. La capa superior de papas tiene una gran textura y el relleno tiene un sabor intenso por el uso de lo que supongo es salsa Worcestershire o salsa inglesa. El clímax de la experiencia gastronómica llega con un vaso (410 ml) de Black IPA de Teach. Los sabores de la cerveza y del pie atacan y contraatacan creando contrastes armoniosos en los que el único ganador es tu paladar. Te aseguro que te acordarás de mí.

Molly's Irish Bar: Shepherd's Pie, guarnición de verduras y Black IPA.

Shepherd’s Pie, guarnición de verduras y Black IPA.

No creas que todo aquí es cerveza Teach. Además de las ya mencionadas Irish Stout y Black IPA, se suma una Irish Red Ale de la casa que tengo que regresar a probar y también marcas como Barbarian, Candelaria y las democráticas cervezas de Cusqueña. Si buscas algo completamente distinto, puedes probar una sidra Frampton’s, hecha en Cañete. Con sólo 5 % de contenido alcohólico por volumen, la Frampton’s se presenta como una buena y natural opción para todos los que buscamos sentir el sabor de las manzanas y no el de aditivos y preservantes. Siendo ésta la tercera marca de sidra peruana que pruebo (las otras dos son Oltree de Arequipa y Calango de Ica), tengo que decir que me parece genial ver como la sidra nacional va volviendo poco a poco al mercado.

Molly's Irish Bar: De brillo y transparencia notables, la sidra Frampton's es una gran alternativa a la cerveza.

De brillo y transparencia notables, la sidra Frampton’s es una gran alternativa a la cerveza.

Mi mente no asocia a Irlanda sólo con Irish stout y Irish red ale. También está el whisky irlandés, obviamente. Pero lo que más me ha quedado grabado como emblema del beber irlandés es, definitivamente, el Irish Coffee y Molly’s Irish Bar no se puede dar el lujo de no tenerlo en su carta. Y lo digo porque dentro de poco se me cumplirá el deseo de que el calor se vaya de una buena vez. Entonces, la cálida mezcla de whisky irlandés, café, azúcar y crema batida será mejor que un caldo de gallina para soportar el frío húmedo de Lima. Si bien el Irish Coffee de Molly’s no me conmovió hasta las lágrimas, lo recomiendo. Después de todo, hay otros locales que usan whisky escocés. Yo tampoco lo creía.

Molly's Irish Bar: Irish Coffee para contrarrestar el frío que ya se aproxima.

Irish Coffee para contrarrestar el frío que ya se aproxima.

En suma, Molly’s Irish Bar se erige como una muy buena opción para los amantes de las cerveza, la coctelería y la noche miraflorina. Y con sus chilcanos, gin tonics y las numerosas pantallas de TV disponibles, Molly’s se convertirá en uno de tus puntos obligados para poder disfrutar de los encuentros futbolísticos de Rusia 2018. Ya en algunos años podré decir que será todo un rompecabezas cruzar Miraflores sin pasar por delante de un bar de cervezas. ¿Tú qué crees?

¡Salud!


Molly’s Irish Bar & Hostel
Calle Berlín 172, Miraflores
lunes—jueves 12:00 p.m.—1:00 a.m.
viernes 12:00 p.m.—3:00 a.m.
sábados y domingos 9:00 a.m.—3:00 a.m.

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