Aquí Todos Están Locos

Cerveza Hops (publicidad)

Las elegantes puertas que ayer albergaban a Raiza Carrera y sus bartenders hoy se abren para mostrar la sonrisa de bienvenida de Alonso Palomino y todo su equipo. El cambio de dirección de mando y tripulación no se hace visible aún, pero se puede olfatear al sentarme a la mesa y leer lo que está por venir. La tarde promete sabores y sensaciones de diversas escuelas y estilos, de variados colores y texturas, de diferentes fuentes y musas de inspiración. La barra de MadBar se muestra tan chic como siempre y dispuesta a dejar que sus elixires fluyan en favor del público. Como buen capitán, Alonso Palomino luce de gala y nos detalla lo que está por venir con esa prestancia que sin duda adquirió durante su tiempo tras La Barra de Astrid y Gastón.

Lo primero que llega a nosotros es algo de la coctelería old school, aquella que, como bien dice Alonso, es la base y el futuro de la coctelería. En este caso se trata de un Moscow Mule, correctamente servido en su jarro de cobre. Desde su concepción allá por los años 40, el Mule siempre se caracterizó por su simplicidad: ginger beer, vodka y algo de zumo de limón. El Moscow Mule de MadBar es igual de elemental, pero refrescado con una ramita de hierbabuena y un poco de ralladura de lima. El resultado es bastante refrescante, pero tal vez le convendría un poco más de ginger beer para aumentarle esa sensación de picor que a mí me encanta. Pero ese soy yo.

MadBar: Vodka Citadelle, ginger beer Fever Tree, hierbabuena y ralladura de lima en clásico mug de cobre.

Vodka Citadelle, ginger beer Fever Tree, hierbabuena y ralladura de lima en clásico mug de cobre.

Lo siguiente que se acerca a nuestra mesa es algo de la sección twist personales, que no es otra cosa que recetas clásicas a las que se les añade algunos ingredientes no contemplados en las recetas originales o que han visto a uno o más de aquellos remplazados por otros. Así es como probamos el Capitán Mollar. Una variante del clásico Capitán hecho con pisco Sarcay de Azpitia mollar, Cinzano rosso, Aperol, Grand Marnier Cherry y Aphrodite’s bitters. Este último es un amargo con muchas notas de cacao que complementa muy bien las tenues notas dulces y amargas del regusto de este cóctel. La presentación es con una piel de naranja y un solo cubo alargado de hielo.

Continuamos luego con una creación de Carlos Bravo, llamada El Encanto de Charlie. Este cóctel esta hecho a base de pisco quebranta, Aperol, kirsch, zumo de toronja rosada, miel de romero, agua con gas y clara de huevo. La bebida deja sensaciones frescas y balanceadas, pero la presentación con una letra C de Charlie hecha con tierra de romero espolvoreada sobre la espuma resulta un tanto floja. Un pequeño detalle por ajustar. De eso se trata una marcha blanca.

MadBar: Campo de Encanto, Aperol y Perrier son suficientes para que El Encanto de Charlie sea un lujo.

Campo de Encanto, Aperol y Perrier son suficientes para que El Encanto de Charlie sea un lujo.

Es el turno ahora de un  mocktail, es decir, una bebida no alcohólica presentada al estilo de un cóctel. La creación de David Estrada ha sido bautizada como Mangosh y además de jugo de la fruta que le da el nombre, lleva almíbar de cedrón, agua Perrier y  zumo de limón criollo. Impresiona de grata manera la decoración con clavelines, flores comestibles que se sujetan en posición mediante un pequeño agujero en el único hielo con el que se sirve la preparación. Presentación muy delicada, tanto como el toque de dulzor en el regusto.

Tienda de Cervezas Artesanales

 

MadBar: Mangosh, un encantador mocktail.

Mangosh, un encantador mocktail.

Pero si vamos a hablar de inspiración, la que ha plasmado Alejandro Baca en una bebida es atractiva. Empleando vodka Cîroc, licor de maraschino, licor artesanal de sandía, zumo de maracuyá y agua tónica Fever Tree Elderflower, Alejandro intentó evocar aromas y recuerdos de su abuela y vaya que lo logró. El servicio se da en una copa balón sin tallo con un bloque de hielo de flores de verbena. Finalmente, una atomización de perfume de arándanos azules en la misma mesa. Como dijo una dama también presente en la degustación, Alejandro nos hizo conocer a su abuela aquella noche. Un  cóctel muy bien logrado.

Y cuando ya pensaba que lo mejor de la noche había llegado, aparece Tatiana Flores para prepararnos su inspiradísimo The Horse. El cóctel es una amalgama perfecta entre gin Tanqueray N°10, Cointreau, Cinzano dry, jerez Tío Pepe, bitters de naranja, almíbar y limón criollo. Un gran equilibrio en el que no se logra percibir el limón ni la fuerza de tres onzas de ingredientes alcohólicos. Lo único que siento es las ganas incontenibles de sorberlo poco a poco y que alguna magia devuelva la copa al nivel de líquido en el que llegó a mis manos. No dejen de pedir The Horse cuando vayan a MadBar.

MadBar: Dos galopantes copas de The Horse.

Dos galopantes copas de The Horse.

Terminamos la noche con dos cócteles a base de pisco. El primero es un Chilcano Italia hecho con pisco 4 Fundos italia, ginger ale Britvic, piel de naranja y tierra de manzana delicia. Creo que recuerdo haber bebido este chilcano a principios de este año en el ChilcanoFest. En verdad, no ha perdido para nada la frescura que me gustó hace tantos meses atrás. El segundo cóctel pisquero es un Pisco Uvina & Tonic con una apetecible decoración de aceitunas verdes y brotes de salvia. Aquí el sabor rústico y herbal se conjuga con el carácter fuerte y la naturaleza oleosa del mixed drink.

MadBar: Una deliciosa combinación untuosa: pisco Ángel Negro uvina, agua tónica Fever Tree Indian, aceituna verde y hojas de savia.

Una deliciosa combinación untuosa: pisco Ángel Negro uvina, agua tónica Fever Tree Indian, aceituna verde y hojas de savia.

El concepto de Coctelería Boutique que Alonso Palomino logra plasmar, dirigir y obtener de su equipo es de alto nivel, indudablemente. Es un gusto verlo tan pendiente de los detalles. Detalles que marcan la diferencia para el cliente y también para ellos mismos. El Gato de Alicia en el País de las Maravillas fue quien popularizó la frase ‘We’re all mad here’ (aquí todos estamos locos), frase muy asociada con MadBar. Viendo a este equipo dirigido por Alonso, me doy cuenta que es cierto. Estos bartenders están locos por lo que hacen. Hay locura en buscar la perfección. Hay más locura en no parar hasta lograrla. MadBar lo sabe y no se detendrá. Los invito a probar su nueva carta.

¡Salud por la locura!

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