Desde las Granjas del Rey

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La Revolución Francesa tuvo un serio impacto en la iglesia católica. Tierras y construcciones como conventos, abadías y monasterios fueron expropiadas en favor de la nueva república francesa. El consecuente exilio, hizo que muchas comunidades religiosas buscaran techo fuera de Francia. Así fue como los monjes trapenses de la Abbaye du Mont des Cats llegaron hasta unos establos cerca a Berkel-Enschot para fundar el 5 de marzo de 1881 la Abdij Onze Lieve Vrouw van Koningshoeven. Urgidos de dinero para construir una apropiada abadía y ciñéndose al principio trapense de sostenerse del trabajo manual, fundaron en 1884 la Brouwerij de Koningshoeven. Allí es donde hasta hoy se elaboran las cervezas de la marca La Trappe, una de las dos marcas de cervezas trapenses de Holanda. (portada digital: latrappetrappist.com)

La Trappe: Vista actual de la Abadía de Nuestra Señora de Koninghoeven.

Vista actual de la Abadía de Nuestra Señora de Koninghoeven. (foto: koningshoeven.nl)

Es necesario mencionar que la orden trapense se origina en la orden cisterciense, siendo su nombre oficial la Orden Cisterciense de la Estricta Observancia. El nombre La Trappe es un homenaje a la abadía cisterciense Notre-Dame de la Grande Trappe, donde se funda la orden trapense. Con una producción de 145 mil hectolitros anuales (reporte de 2014), la Abdij de Koningshoeven cuenta con nueve cervezas La Trappe, incluyendo la Witte Trappist, la única witbier trapense del mundo. En Perú tenemos la suerte de poder disfrutar de tres cervezas La Trappe: Dubbel, Tripel y Quadrupel. Aquí les dejo mis reseñas de ellas.

 

Al servir La Trappe Dubbel, se puede apreciar claramente la intensidad de su tono caoba coronado de marfil. Los aromas son de membrillo y pasas y los sabores recorren una gama que va desde los frutos secos con hueso hasta llegar al cacao. No pueden faltar los aromas y sabores de pan y caramelo oscuros originados por el uso de maltas Munich, pale y caramel. El amargor es moderado, lo suficiente para brindar equilibrio. El final es tenuemente dulce manteniendo el carácter maltoso. Su 7 % alc./vol. aporta una cálida y reconfortante sensación. Calificación: 68/100.

La Trappe Dubbel es la más oscura de las tres cervezas de esta entrada.

La Trappe Dubbel es la más oscura de las tres cervezas de esta entrada.

Llega ahora el oro brilante de La Trappe Tripel. Los aromas son de limón amarillo y hierba luisa con toques de miel de abeja acompañados de un bouquet preminentemente floral. Los sabores son de albaricoques secos con ligeros toques especiados y un moderado dulzor. Las maltas pale y Munich aportan esta vez delicados sabores de granos frescos y pan crujiente. Con su 8 % alc./vol., esta cerveza termina moderadamente seca y con un regusto de orejones y pimienta blanca. Esto se está poniendo cada vez mejor. Calificación: 72 puntos.

A falta del caliz de La Trappe, buena es una copa tulipán.

A falta del cáliz de La Trappe, buena es una copa tulipán.

Termino con La Trappe Quadrupel, mi cerveza favorita de las tres de esta entrada. Probablemente ésta sea la única cerveza trapense en el estilo Belgian dark strong ale que lleva la denominación ‘quadrupel’ en su etiqueta. Se completa así la progresión numérico-verbal doble, triple y cuádruple para la categoría Trappist ale (BJCP). Las maltas utilizadas para esta receta son las mismas que se emplean en La Trappe Dubbel, la diferencia radica en que La Trappe Quadrupel tiene además roast malt. A pesar de esto, no es tan oscura como La Trappe Dubbel. El color es un cobrizo muy intenso y brillante repitiendo la corona de marfil. La nariz nos trae higos en almíbar y compota de frutos con huesillo y unos amables toques licorosos más que justificados por su 10 % alc./vol. En boca se perciben nuevamente los frutos oscuros acompañados de ligeras notas de cacao, caramelo y corteza de pan tostado.  El amargor es el más intenso de estas tres cervezas, pero sin perder el balance. El gran cuerpo y regusto de infusión herbal y caramelo oscuro complementan una noble sensación de calor que me hace recordar lo ideales que son todas estas cervezas en el invierno. No olviden servirla a temperatura de cava. Calificación: 82/100. Te dije que era mi favorita.

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Todas las cervezas La Trappe son acondicionadas (carbonatadas) en la botella.

Todas las cervezas La Trappe son acondicionadas (carbonatadas) en la botella.

Termino esta nueva entrada con la promesa de muy pronto reseñar para ti alguna de las otras cinco cervezas La Trappe. Me interesan, especialmente, la Quadrupel Oak Aged (de 11 % alc./vol. y añejada en barrica de roble), la Witte Trappist (witbier de 5,5 % alc./vol.) y la Blond (de 6,5 % alc./vol. y adoptada por la BJCP como ejemplo del estilo Belgian blond ale). Debo añadir que La Trappe Tripel y La Trappe Quadrupel acaban de ser reconocidas en el Dutch Beer Challenge 2019 llevado a cabo el 18 de abril en Rotterdam. La Trappe Tripel se llevó la presea dorada en la categoría Blond: Tripel, mientras que La Trappe Quadrupel se llevó la medalla de bronce en la categoría Donker: Gerstewijn. No olvides buscarlas. Sé que las disfrutarás.

¡Salud!

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