Cuando un Bar Define su Norte

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Más allá de los sauces, algarrobos y palmeras, más allá de la visión de la arena, las olas y el muelle, el horizonte se percibe como una simple distinción cromática. Aquí en Pimentel, el ligero sonido del teclado crea una singular síncopa con el cadencioso ritmo de las olas. Desde este balneario de pescadores, recuerdo mi recorrido por algunos locales de Chiclayo. El norte del Perú tiene lo suyo. Y ya no son sólo sus deliciosos potajes regionales. De un tiempo a esta parte, jóvenes emprendedores le vienen dando un nuevo y necesario color al paisaje norteño del beber. Uno de ellos es Luis Zúñiga, la mano detrás de los platos y la selección de cervezas que ofrece Cuatro Once Bistro-Bar.

Cuatro Once: Si visitas Chiclayo, no puedes dejar de pasar por las bellas playas de Pimentel.

Si visitas Chiclayo, no puedes dejar de pasar por las bellas playas de Pimentel.

Ubicado a tres cuadras de la céntrica Calle Elías Aguirre y a tan sólo 500 metros de la Catedral de Chiclayo, Cuatro Once Bistro-Bar ofrece no sólo cervezas artesanales peruanas (S/. 15 por botella), sino también cervezas importadas (S/. 25) de Inglaterra como la best bitter Old Speckled Hen de Greene King y de Bélgica como la Belgian dark strong ale Grande Réserve de Chimay y la Belgian golden strong ale Delirium Tremens de Huyghe Brouwerij. “Sin embargo, intentamos darle un poco más de peso a las cervezas locales”, afirma Luis Zúñiga para distinguirse de su competidor en la urbanización Santa Victoria. Si a la distancia geográfica le sumamos el acogedor ambiente, pudo decirles que es algo difícil que el Cuatro Once no destaque en esta parte de Chiclayo. “Hemos contado con el talento de artistas locales en varios murales”, me cuenta Luis en referencia a la decoración del salón principal, el pasillo y los dos boxes privados ideales para grupos de siete a nueve personas.

Cuatro Once también cuenta con una carta de cócteles para aquellos que prefieren algo más de fuerza en sus bebidas. Tal vez convendría ajustarla un poco en cuanto a la selección de destilados y en la ejecución. “Nosotros buscamos darle al público un precio asequible”, argumenta Luis. No puedo decir nada ante esto si me pongo a recordar que algunos bares limeños llegan a cobrar hasta S/. 35 por un gin tonic, mientras que aquí el promedio de la lista es mucho menor. Tal vez demasiado menor. Y si lo tuyo no es una cerveza ni un cóctel, entonces puedes ordenar un decente vino Intipalka.

El amplio y acogedor salón principal de Cuatro Once.

El amplio y acogedor salón principal de Cuatro Once.

Pero como yo sé que estás leyendo esto porque lo tuyo sí es la cerveza, aquí voy con el primer maridaje. Entre las distintas cervezas de Sierra Andina, MagdalenaMaddok, Invictus, Curaka y Candelaria, me inclino por una Huaracina, la american pale ale de Sierra Andina. Y lo hago porque la he vuelto a seguir desde hace unos meses y realmente está en su punto de equilibrio entre lúpulos cítricos y resinosos y maltas acarameladas. Este último descriptor me anima a emparejarla con unas brochetas exóticas (S/. 21), hechas con langostinos, pollo, pimiento, cebolla blanca y piña y una salsa moderadamente dulce a base de la oriental salsa teriyaki. El resultado es armonioso por las notas de caramelo y dulzor de la cerveza y las brochetas y por el contraste que aporta el amargo de los lúpulos. Tratándose de un bocadillo sencillo pero de diversas texturas, el cuerpo de la pale ale no es excesivo en absoluto.

Tienda de Cervezas Artesanales
Cuatro Once: Brochetas exóticas y Huaracina Pale Ale de Sierra Andina.

Brochetas exóticas y Huaracina Pale Ale de Sierra Andina.

Nuestra segunda armonía es algo similar en estructura y esta compuesta de dos delicias: la primera es una orden de alitas power (S/. 22) y la otra es una session IPA de Cumbres llamada Estrella Dorada, lo cual hace alusión a la carambola con la que ha sido preparada. Las alitas están cubiertas de una salsa dulce con un picor suave y muy agradable. Si te gusta un picor más intenso, la orden viene acompañada con otras dos salsas distintas. Una de ellas podría voltearte los ojos con el picor. Bravazo. En cuanto a la cerveza, siendo mi primera oportunidad probándola en botella (la probé pinchada del barril durante el Festival de la Cerveza de Arequipa), debo decir que el equilibrio entre las maltas, lúpulos y fruta está muy bien consolidado. El maridaje logra armonizar muy bien el picor, la citricidad, las notas frutales, el dulzor y el amargor. Finalmente, algo que siempre les recomiendo buscar al comer y beber cervezas es que la efervescencia de ésta mantenga siempre la boca lista para el siguiente bocado.

Cuatro Once: Lo mejor siempre va al final. Alitas Power y Estrella Dorada.

Lo mejor siempre va al final. Alitas Power y Estrella Dorada.

Definitivamente, Cuatro Once Bistro-Bar es un lugar recomendable para tomar unas buenas cervezas con amigos y saciar el hambre con buenas y variadas opciones llenas de sabor. Considerando que Chiclayo tiene un marcado regionalismo en su público consumidor, el crecimiento de propuestas sintonizadas con las tendencias actuales es algo que debe causar admiración. No es fácil tratar de vender algo distinto a la comida norteña a un público que la ha convertido en uno de los elementos más importantes de su identidad. Por eso será necesario estar siempre al tanto de las novedades que Luis Zúñiga planea introducir. El norte está claro para Cuatro Once. Para mí, el horizonte luce un ámbar intenso desde mi ventana. Ya es hora de partir de vuelta a casa.

¡Salud y buen provecho!


Cuatro Once Bistro-Bar
Calle Juan Cuglievan 411, Chiclayo
Lunes–Jueves 5:00 p.m.–1:00 a.m.
Viernes y Sábados 5:00 p.m.–2:00 a.m.

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