Cristalería Coctelera

El bartending en nuestro país sigue dando pasos hacia adelante y el hometending también se viene popularizando en los hogares de los amantes del buen beber. Más allá de algunas excelentes propuestas en coctelería de autor, es el conocimiento de los clásicos y la exploración de preparaciones alcohólicas de antaño las que constituyen la cimentación de cualquier barra. Pero ya sea histórica, clásica, contemporánea o de autor, toda bebida tiene que ser capaz de transmitir aroma, sabor y sensación en boca al cliente. El cuarto elemento, sin embargo, es el primero en captar la atención. Estoy hablando, naturalmente, del elemento visual. Compuesta de el garnish y la cristalería, la presentación visual es parte inherente de un manhattan, negroni, champagne cocktail o pisco sour.
Si sienten una naciente afición por la preparación de cócteles en casa, seguramente habrán considerado adquirir unas cuantas copas para servir cócteles. A pesar de que es casi imposible encontrar a alguien que no tenga vasos de vidrio en casa, este artículo probablemente les haga reconsiderar los vasos ya disponibles en sus reposteros o muebles de bar. Es que el vaso o copa debe contener el volumen total de la preparación, pero además, el líquido no debería quedar muy por debajo del borde del vaso o la copa. A nadie le gusta recibir algo medio lleno, a no ser que sea una demitasse. Sin embargo, eso no significa que debamos completar un vaso de 20 oz con 10 onzas de gaseosa, pues esto solo debilitaría excesivamente la intensidad que todos esperamos en una buena bebida. Por eso, recomiendo conocer la capacidad volumétrica de la cristalería y adaptar las recetas para que queden bien servidas y presentadas. Pero por sobretodo, evitar la cristalería de tamaño excesivo pues incluso si ajustamos la receta para mantener la intensidad, nuestros invitados no podrán ni deberían disfrutar de más de un cóctel. Espero que la siguiente lista pueda servirles para surtir la barra de sus hogares.

Vaso Highball: la medida ideal de este vaso es 12 oz o 360 ml hasta el borde. Este vaso, conocido también como vaso alto, es el ideal para bebidas preparadas servidas con cubos de hielos y que por lo general llevan entre sus mayores ingredientes un mixer (gaseosas, agua con gas, agua tónica, ginger ale, etc.). La forma clásica es cilíndrica con una proporción de al menos ancho 1:3 alto y los lados rectos. El vaso highball tiene dos variantes: el vaso collins (14 oz o 420 ml como mínimo y en un ratio de ancho 1:4 alto) y el vaso fizz (8 oz o 240 ml y un ratio de ancho 1:3 alto).

Fernet con Coca-Cola en vaso highball con hielo.

Fernet con Coca-Cola en vaso highball con hielo.

Vaso Old-Fashioned: conocido popularmente como vaso whiskero, este vaso es el indicado para mezclas de gran fuerza alcohólica y para espirituosos servidos con o sin hielo. La forma clásica es cilíndrica con una proporción de al menos ancho 2:3 alto y de lados rectos. Lo recomendable es tener al menos tres tamaños de este vaso: 6 oz para espirituosos sin hielo (neat y straight up), 8 oz para espirituosos con hielo (on the rocks) y bebidas de gran intensidad alcohólica, y 10 oz para mezclas servidas con abundante hielo.

Muchos debaten si el negroni es directo o refrescado, pero casi nadie discute en qué vaso se debe servir.

Muchos debaten si el negroni es directo o refrescado, pero casi nadie discute en qué vaso se debe servir.

Copa de Cóctel: la cristalería que mejor luce y con la que debemos tener mayor cuidado al momento de la selección y compra. La regla general es que tengan un tallo y pedestal y que el cáliz tengo una forma distinta al de las clásicas copas de vino. El tamaño puede variar entre 6-9 oz o 180-270 ml aunque existen clásicos como el brandy crusta que requieren copas más pequeñas. Eso sí, a menos que quieran ser la competencia de los restaurantes de franquicia estadounidenses, aléjense de las embriagantes y juveniles copas de más de 12 oz o 360 ml. Las variaciones más conocidas de la clásica copa de cóctel es la copa martini (con un cáliz en forma de pirámide cilíndrica invertida), la copa antigua de champaña (con un ratio de cáliz de ancho 3:2 alto en forma de bol), y la copa coupe (con una proporción de cáliz también de ancho 3:2 alto pero con el borde superior convergente hacia el centro). Lo importante es recordar que estas copas son las más indicadas para servir bebidas frías sin hielo, ya que al sujetar la copa por el tallo, al menos en teoría, se evita transferir el calor corporal a la bebida.

Una bebida servida straight up debe ir en una copa de cóctel con tallo.

Una bebida servida straight up debe ir en una copa de cóctel con tallo.

Copa Flauta: la segunda copa vínica utilizada en el bar, esta copa es la tradicional para el clásico champagne cocktail y para la mayoría de preparaciones que requieran de un vino espumoso como mixer. Los hay de diversos modelos y tamaños, pero como siempre lo más indicado es un cáliz de 8 oz o 240 ml.

Copa de Vino: si la copa anterior tiene sentido en esta lista, la copa de vino también merece estar aquí. Sobretodo, si lo que se va a servir es un spritzer, una bebida muy en voga en estos días que utiliza prosecco como mixer.

Hasta aquí, hemos cubierto la cristalería básica del bar. Un presupuesto mayor y una mayor área de almacenamiento nos permitirán disponer también de copas específicas para un número limitado de bebidas. Sin embargo, es preciso señalar que cualquiera de los vasos o copas antes señaladas puede suplir las copas que se detallan a continuación.

Copa de Degustación de Pisco: no es un chauvinismo decir que un buen peruano debe ser capaz de darles a sus invitados la oportunidad de degustar un buen pisco y esta es la copa indicada para hacerlo. Opten por la más simétrica que puedan encontrar ya que al ser el pisco incoloro y al tratarse de una degustación, cualquier defecto en la copa será más que notorio.

Copa Poco Grande: también conocida como copa de piña colada, esta copa con tallo es muy conveniente para preparaciones licuadas o con jugos de frutas y hielo picado con gran influencia tropical. Es por esto que su capacidad mínima debería ser de 12 oz o 360 ml.

El pisco punch amazónico de Casablanca se luce en esta copa poco grande.

El pisco punch amazónico de Casablanca se luce en esta copa poco grande.

Copa Huracán: además de ser la copa indicada para el hurricane cocktail, esta copa puede ser también utilizada para bebidas licuadas con hielo. Su capacidad es usualmente 16 oz o 480 ml.

El vaso huracán se luce con las bebidas frozen como este piskiri de fresa en Chino Meléndez.

El vaso huracán se luce con las bebidas frozen como este piskiri de fresa en Chino Meléndez.

Copa Margarita: de uso exclusivo para el homónimo cóctel a base de tequila, esta copa no debe exceder las 7 oz o 210 ml de capacidad.

Copa Balón: muy de moda para el servicio de gin tonics, lo ideal es que tenga al menos 20 oz o 600 ml de capacidad.

Como en España, la tendencia es servir el gin tonic en una copa balón.

Como en España, la tendencia es servir el gin tonic en una copa balón.

Vaso de Irish Coffee: ideal para el servicio de bebidas alcohólicas calientes, este vaso está provisto de una asa y un pedestal. La capacidad ideal es de 9 oz o 270 ml.

Julep Cup: aunque no es cristalería, este vaso de metal es el indicado para el clásico mint julep. Su capacidad es por lo general 8 oz o 240 ml.

Mule Mug: el jarro de cobre que hizo famoso al moscow mule. Su capacidad tradicional es 16 oz o 480 ml.

Nada más clásico que servir un moscow mule en un moscow mule mug.

Nada más clásico que servir un moscow mule en un moscow mule mug.

Juego de ponchera y tazas de punch: el elemento más llamativo que puedas encontrar en la mesa de una fiesta o de un cocktail social. El juego incluye un cucharón de servicio y la capacidad del punch bowl no debería ser menor a 5 litros, existiendo algunas que llegan a tener hasta 30 litros de capacidad. Lo mejor para el verano e incluso para las fiestas navideñas si la preparación es un eggnog.

Hasta aquí el repaso de la cristalería y otros elementos de servicio de cócteles y bebidas alcohólicas. He querido centrarme en las más utilizadas y requeridas, salvo tal vez el vaso de irish coffee. No olvidar que la selección de las copas o vasos que quieran adquirir debe incluir los criterios de calidad del material utilizado, la simetría del diseño y la frecuencia con la que se van a utilizar. Opciones mucho más avanzadas pueden incluir jarros tikis de cerámica, los cuales son artículos muy deseados por coleccionistas y apasionados de dicha vertiente de la coctelería. Les deseo suerte en su búsqueda.

¡Salud!

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