El Padre, el Prior y el Abad

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Para algunas personas podrá resultar curioso que hable de cervezas belgas justo en el inicio del veraniego enero. Me refiero a las personas con las que he compartido cervezas, y no digo en línea, y charlado sobre aventuras cerveceras. A muchos de estos colegas y amistades les dije que no viajaría a Bélgica durante el verano septentrional. Preferí visitar Berlín y enamorarme de su Berliner Weiße. A ellos también les dije que las únicas cervezas belgas que bebería serían las witbier. Y es por eso que hoy te escribo sobre cervezas belgas. Finalmente llegó a Perú la St. Bernardus Wit.

Vista parcial de las modernas instalaciones de la Brasserie Sint Bernard en Wotau.

Vista parcial de las modernas instalaciones de la Brasserie Sint Bernard en Wotau.

Antes me gustaría contarte un poco de la historia de St. Bernardus. A inicios del siglo XX, un grupo de monjes dejaron Francia y llegaron a Watou, en la provincia belga de Flandes Occidental, donde comenzaron a producir queso. Hacia la tercera década de aquel siglo, Evariste Deconinck toma las riendas de la quesería y los monjes franceses retornan a su país natal. La buena estrella de Evariste lo llevó a ser invitado en 1946 por la cervecería de la Abadía de San Sixto de Westvleteren, ubicada a sólo 12 km de Watau, para que produjera las cervezas Westvleteren bajo licencia. Para lograrlo, fue crucial la incorporación del monje y maestro cervecero de Wesvleteren, Mathieu Szafranski, quien no sólo trajo su experiencia y conocimiento, sino que también aportó la cepa de levadura original de Wesvleteren.

La producción tercerizada de las cervezas Westvletern a cargo de la cervecería St. Bernard continuó hasta 1992, año en el que la Asociación Internacional Trapense dictaminó que el sello de Auténtico Producto Trapense sólo podía otorgarse a aquellas cervezas producidas dentro de una abadía trapense. La cervecería St. Bernard entonces lanza al mercado sus cervezas St. Bernardus logrando despegar al éxito recién en el año 1998 cuando Hans Depypere toma el mando. Permíteme comentarte que, a mi parecer, es un lujo que St. Bernardus esté disponible en Perú y con sus 6 cervezas perennes. Y lo digo porque 5 de estas 6 cervezas son consideradas cervezas modelo en sus respectivos estilos (BJCP 2015).

St Bernardus Prior 8: amargor moderado; 8 % alc./vol.

St Bernardus Prior 8: amargor moderado y 8 % alc./vol.

Empiezo este grupo de reseñas con la St Bernardus Prior 8, una cerveza que se ubica en el umbral entre una dubbel y una quadrupel. Su color nogal brillante no llega a ser coronado completamente por una espuma beige que perdure lo suficiente. Sus aromas de pasas, bizcocho y caramelo oscuro parecen ocultar una sutil presencia especiada. Resulta una sorpresa que una nariz de baja presencia en especias se traduzca en una boca y regusto de una personalidad tan pródiga en pimienta de jamaica. El caramelo y chocolate oscuros de sus maltas también se hacen sentir con amabilidad. Hace extrañar un poco más de maltosidad y frutalidad para encasillarla como una quadrupel. Tiene demasiados acentos especiados para considerarla una dubbel. Lo importante es que se deja disfrutar. Calificación: 70/100.

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Marcadamente distinta es la St Bernardus Pater 6, una verdadera Belgian dubble. La diferencia con la Prior 8 empieza desde el color, que en el caso de Pater 6 es un marrón no tan oscuro. Luego seguimos con aroma donde se lucen el caramelo oscuro, el bizcocho, las pasas y las especias, siendo las especias las de menor intensidad, como reforzando la estructura belga de la cerveza. Ya en boca, las pasas y ciruelas negras pasan a tomar la primera fila. Algo más atrás se encuentran el bizcocho y las especias, pero todavía por delante de los sabores de caramelo oscuro y un sutil dejo de cebada tostada. La textura sedosa es la razón por la que es una de las cervezas que más veces disfruté el pasado 2020. No todo lo que bebo termina en Untappd. Calificación: 76/100.

St Bernardus Pater 6: amargor moderado; 6,7 % alc./vol.

St Bernardus Pater 6: amargor moderado y 6,7 % alc./vol.

Cuando dije que sólo podría beber witbier en verano, lo dije porque hasta ese momento tenía la impresión de que una trappist single sólo puede consumirse directamente en una abadía trapense. En serio. Eso creía. Tuvo que pasar más de un año para probar una trappist single hecha en Perú. Y tuve que esperar un año más para esperar una trappist single hecha en Bélgica. Lo atractivo de este estilo es que se podría decir que se trata de una Belgian tripel reducida en intensidad y en alcohol. Si lo tuyo son las IPAs, te puedo decir que una trappist single es a una Belgian tripel lo que una American pale ale baja en alcohol es a una American IPA alta en alcohol. Realmente no podría describirla de un modo mejor. De todas maneras, sí debo decir que en la St Bernardus Extra 4 encontré limón amarillo, hierba luisa y pimienta blanca. Lo mejor de todo es que es sumamente refrescante. Calificación: 77/100.

St Bernardus Extra 4: amargor moderado; 4,8 alc./vol.

St Bernardus Extra 4: amargor moderado y 4,8 alc./vol.

Si aceptaste mi paralelismo entre American pale aleAmerican IPA y trappist singleBelgian tripel, es momento de presentarte la St Bernardus Tripel. Para mi gusto, esta cerveza es un gran ejemplo de cómo una buena cerveza producida en instalaciones seculares no tiene nada que envidiarle a una cerveza trapense. Esto lo sustentan en nariz el generoso limón amarillo, la amable pimienta, las gentiles y fragantes flores y los delicados granos y almíbar. En boca, la pimienta blanca es más expresiva, sólo por encima de la frescura de sus granos casi almibarados. Pero no vayas a creer que la St Bernardus Tripel es dulce. Para nada. Su final es seco con un regusto especiado y floral. Nadie se da cuenta de su intensidad alcohólica al beberla. Debo decir que me resulta difícil no comparar las tripel peruanas con esta opípara tripel de Bélgica. Calificación: 77/100.

St Bernardus Tripel: amargor moderado y 8 % alc./vol.

St Bernardus Tripel: amargor moderado y 8 % alc./vol.

Ahora llega la cerveza que me sirve de excusa para publicar las reseñas de 6 cervezas belgas en pleno verano: St Bernardus Wit. Repito que estoy sumamente contento de que ya esté disponible en Perú. La probé por primera vez en el 2018 y me pareció notable. Probarla 28 meses después en el hogar también lo fue. Y es que la Wit de St Bernardus fue diseñada con la colaboración de Pierre Celis, el famoso creador de la receta de la también famosa Hoegaarden. Debe ser por esto que la Wit se encaja correctamente dentro de las pautas de apariencia, aroma, sabor y sensaciones en boca que corresponden a una auténtica witbier. La opacidad de su intenso amarillo la hace muy atractiva a la vista, aquello con lo que todos debemos empezar a disfrutar una cerveza. Luego siguen la piel de naranja, las semillas de culantro, el trigo y las notas cítricas en nariz. La frescura en boca se llena de notas cítricas y especiadas, pero siempre con sutilidad. Siempre refrescante. No dejes de probarla en medio de este verano. Calificación: 80/100.

St Bernardus Wit: amargor bajo y 5,5 % alc./vol.

St Bernardus Wit: amargor bajo y 5,5 % alc./vol.

En más de una ocasión he participado de un mano a mano entre Westvletern XII y St Bernardus Abt 12 y siempre resultó ganadora la ‘Westy’, como gusta llamarla Olivier Díaz. Bueno, casi siempre. Sólo en una ocasión resultó ganadora la St Bernardus Abt 12. No viene al caso contar la historia en este momento. Lo cierto es que hay que tomar en cuenta que se trata de una de las recetas, igual que Pater 6 y Prior 8, de la época en la que la cervecería St Bernard producía Westvleteren. Westvleteren usa hoy otra cepa de levadura, pero esta Abt 12 es la única que le hace una pelea mucho más que digna. ¿Descriptores? Guindones, pasas, especias, bizcocho y caramelo oscuro. Como te habrás dado cuenta, una Belgian dubbel es a una Belgian Dark strong ale lo que una trappist single es a una Belgian tripelCalificación: 88/100.

St Bernardus Abt 12: amargor moderado y 10 % alc./vol.

St Bernardus Abt 12: amargor moderado y 10 % alc./vol.

Quiero instarte entonces a probar las dos nuevas cervezas de St Bernardus: Extra 4 y Wit. Desde luego, me refiero a que son nuevas para el mercado peruano. Claro que si todavía no has probado ninguna de las seis cervezas presentadas líneas arriba, tu tarea pendiente es todavía mayor. Yo por mi parte esperaré ansioso el retorno a Perú de la St Bernardus Christmas Ale. Ojalá no tarde mucho.

¡Salud!

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