Me Vale Belga*

Cerveza Hops (publicidad)

Se dice que Bélgica es a la cerveza lo que Francia al vino. Es que las cervezas belgas tienen tal calidad y complejidad que son bebidas de mantel largo y cristalería de tallo y pedestal. Sus sabores y aromas frutales y especiados —resultantes del uso de cepas especiales de levadura y la adición de especias y hierbas— son su marca registrada y, en muchos casos, su acondicionamiento en botella casi se da por descontado. ¿Pero cuántos estilos de cerveza belga existen y cuáles son sus principales características? ¿Qué alimentos son los más indicados para acompañar estas cervezas? Acompáñenme a darle un vistazo a las cervezas de Bélgica e intentemos juntos responder ambas preguntas.

Empecemos entonces recorriendo los campos de la provincia francófona de Hainaut donde se cultivan los generosos productos de la tierra. Aquí es donde los agricultores comenzaron a producir unas ligerísimas cervezas llamadas bières de saison (cervezas de estación) o simplemente saison. Como la chicha de jora del incanato, la saison es la cerveza con la que los hombres que trabajaban la tierra se refrescaban durante la jornada. Su principal característica es su aroma a establo y su sabor rústico, lo que lo hace ideal para ser maridada con ligeras ensaladas de hojas verdes salpicadas de quesos.

El mundo de las cervezas belgas es tan amplio como fascinante.

El mundo de las cervezas belgas es tan amplio como fascinante.

Pero es en la región flamenca de Bélgica, más específicamente en Brabant, donde crece el trigo en abundancia y donde se comenzó a elaborar la cerveza de este cereal con el nombre de witbier (cerveza blanca). Esta cerveza es ligera y refrescante y de un color amarillo pálido sin filtrar. De ahí el apelativo de ‘blanca’. Además del trigo, usualmente cuenta con la adición de piel de naranja y/o especias. Las mejores opciones de maridaje de una witbier son los platos ligeros a base de mariscos, incluyendo los cebiches, claro.

No se puede negar la influencia de Inglaterra tanto histórica como geográfica sobre la cultura cervecera belga. Es así como aparecen estilos como la pale ale hecha en Bélgica. Esta es una cerveza de color cobrizo, cuerpo ligero-medio y gran carácter de maltas y frutas como el albaricoque o la pera.  Esta cerveza se sirve muy bien con frituras y empanizados a base de mariscos y pescado. Desde luego, los chicharrones de calamar o pescado irán muy bien. Otro estilo nacido de la influencia británica es la blond ale, una compleja cerveza dorada de cuerpo medio con carácter de maltas y especias. Hagan la prueba disfrutarla con platos especiados a base de pollo y mariscos.

Afortunadamente, existe una adecuada, aunque incompleta, oferta de cervezas belgas en Perú.

Afortunadamente, existe una adecuada, aunque incompleta, oferta de cervezas belgas en Perú.

Pero volvamos hacia los caminos rurales alejados de las grandes orbes y una a una encontraremos edificaciones monásticas donde la elaboración de cerveza está hoy en manos de maestros cerveceros que cuentan con la licencia para utilizar la denominación de bières d’abbaye (cervezas de abadía). Esto implica que la orden religiosa recibe un margen de la venta de dichas cervezas para destinarlo a la conservación de una ruina arqueológica, una iglesia o un santuario. Uno de los estilos dentro de esta denominación es la double o dubbel, una compleja cerveza rojiza rica en sabores de malta y frutos secos, pero manteniendo un carácter seco. Personalmente, les recomiendo maridarla con carnes guisadas o estofadas. El otro estilo de cerveza de abadía es la triple o tripel, una cerveza dorada de cuerpo medio con sabores a malta, especias y frutas y con un carácter seco de amargor ligeramente pronunciado. Una excelente opción para acompañar jamones y bivalvos.

Pero algunas cervecerías asentadas dentro o cerca de estas abadías (abdij en flamenco) han recibido una codiciada certificación que les permite denominarse bières trappistes (cervezas trapenses). Solo seis abadías cistercianas belgas cuentan con tal distinción y sus cervezas son mundialmente famosas: Achele, Chimay, Orval, Rochefort, Westmalle y Westvleteren.

Cervezas belgas: dubbel de Westmalle, fruit lambic de Floris y tripel de Chimay.

Cervezas belgas: dubbel de Westmalle, fruit lambic de Floris y tripel de Chimay.

Pero los belgas también han sabido desarrollar estilos nuevos con fines comerciales. Es el caso del estilo conocido como belgian golden strong ale, desarrollado por la cervecería Moortgat ante la popularidad del casi cristalino color dorado de la pilsner alemana. Las cervezas de este estilo son complejas y de cuerpo ligero-medio con carácter de especias y frutas más un final seco. Acompañan de maravillas un buen chifa y también moluscos y crustáceos. Por último, no hay que olvidar la belgian dark strong ale, una oscura cerveza de cuerpo medio-completo y generosa presencia alcohólica con ricos sabores a malta, especias y frutas; también denominada quadruple o quad.  Las aves y animales de caza quedan muy bien con este estilo. ¿Alguien dijo arroz con pato?

También pueden buscar cervezas belgas deliciosamente ácidas de fermentación espontánea como los estilos flanders red ale, oud bruin, lambic, gueuze y fruit lambic. No pierdan la oportunidad de explorar estas excelentes opciones. Las cervezas belgas son replicadas por los cerveceros artesanales de diversos países con grandes resultados, pero créanme que una vez que prueben las originales, quedarán enamorados de ellas.

Estilos Belgas y Alcoholes por Volumen

Saison: (3,5 – 9,5 %)

Witbier: (4,5 – 5,5 %)

Belgian pale ale: (4,8 – 5,5 %)

Trappist single: (4,8 – 6 %)

Belgian dubbel: (6 – 7,6 %)

Belgian tripel: (7,5 – 9 %)

Tienda de Cervezas Artesanales

Belgian blond ale: (6 – 7,5 %)

Belgian golden strong ale: (7,5 – 10 %)

Belgian dark strong ale: (8 – 12 %)

Flanders red ale: (4,6 – 6,5 %)

Oud bruin: (4 – 8 %)

Lambic: (5 – 6,5 %)

Gueuze: (5 – 8 %)

Fruit lambic: (5 – 7 %)


*Publicado originalmente en la edición N°7 de la revista Catering & Gastronomía

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