Anima Invicta

 

Los padres de la química, la farmacología y la medicina tal como las conocemos hoy eran obsesivos hombres de ciencia. Hombres diseminados por Europa, Medio Oriente y Egipto durante el medioevo. Lo único que ocupaba un mayor espacio en sus talleres que sus instrumentos y utensilios eran los grandes volúmenes sobre mesas y anaqueles escritos por los sabios de la antigüedad. La búsqueda de aquel ansiado elixir los consumía y a la vez los motivaba a seguir adelante. Algo así son los cerveceros, sean estos empíricos o de formación, visualizando procesos antes de ponerlos en práctica, calculando ratios y recetas, midiendo gravedades y atenuaciones, probando y creando. De la misma manera gestó el alquimista su cerveza, la primera de Cervecería Invictus. Así gestó Alquimista al cervecero.

Era el inicio del 2015 cuando en el garaje de la casa de Fernando Salas, maestro cervecero y socio, nació Alquimista, una cerveza al estilo dubbel con tres maltas de cebada y una malta de trigo en un pequeño lote de 50 litros. Pronto llegó la oportunidad de que Alquimista sea vendida cuando La Verdad de la Milanesa se interesó en ella. Poco tiempo después siguió La Pirámide en Punta Sal. A partir de allí el crecimiento fue vertiginoso, como si se tratara de una ilusión orquestada por un prestidigitador. Un mago que sacaba del sombrero más clientes y ventas. Ilusionista, la segunda cerveza, fue bautizada en su honor.

Álvaro (el ilusionista) y Fernando (el alquimista) dichosos de tener tantas historias detrás de ellos.

Álvaro (el ilusionista) y Fernando (el alquimista) dichosos de tener tantas historias detrás de ellos.

“Fue una cosa de locos”, me cuenta Álvaro Mazzini, socio y gerente comercial, sobre todo lo que se hizo y todo lo que se logró en tan poco tiempo. El 2do CAPFest ya se acercaba y a mediados de junio él y Fernando deciden apostar en grande y concebir una flamante microcervecería en Ate. Deciden también no estar solos en su proyecto, así que consiguieron la ayuda de seis mujeres de renombre. Allí estaban Lolita, Dorothy, Sherezade, Alice, Juliet y Dulcinea, los seis tanques de fermentación de 500 lts cada uno bautizados con los nombres de bellas doncellas y heroínas literarias. Ellas fueron testigos de la inauguración de agosto 2015, de la desazón de la puesta en marcha, de la resolución por sobreponerse a los problemas y de los malabares que Álvaro y Fernando tuvieron que hacer para llegar al festival de setiembre con suficientes Alquimistas e Ilusionistas.

Botellas de Alquimista e Ilusionista en el 2do CAPFest.

Botellas de Alquimista e Ilusionista en el 2do CAPFest.

La magia mantuvo su encanto y solo dos semanas después del CAPFestInvictus ya estaba en 15 locales. Veinticinco para diciembre 2015. Hoy ya están en más de cuarenta puntos de venta. “Con cada lote introducimos una pequeña mejora a la vez”, comenta Fernando. “No queremos un gran cambio de un lote a otro”. Recordando la Alquimista de septiembre 2015 mientras pruebo un nuevo lote directamente servido del fermentador, tengo que decir que la dubbel de Invictus es cosa seria. Pronto vino Santo, tal vez como un agradecimiento a las fuerzas superiores del universo que los han encaminado por el rumbo correcto en tan poco tiempo. O tal vez en honor a Ricardo Bernedo, el socio que hace milagros con los números. Pero el alquimista aún tenía más fórmulas filosofales en la cabeza.

De izquierda a derecha: Santo, Soul Blues, Summer Jazz, Alquimista e Ilusionista.

De izquierda a derecha: Santo, Soul Blues, Summer Jazz, Alquimista e Ilusionista.

Para el inicio de 2016, Cervecería Invictus contaba ya con tres estilos de cerveza, cada una con un diseño especial en la etiqueta. Alquimista es una dubbel con 6,5 % de contenido alcohólico, notas frutales en nariz y especiadas en boca; Ilusionista es una IPA de aromas tropicales e intenso sabor y amargor, diseñada con un volumen de alcohol menor al promedio para un repetido disfrute; y Santo es una belgian pale ale con notas especiadas y gramíneas en sabor y aroma, fácilmente bebible por su 6,1 % de graduación alcohólica. Tres cervezas distintas en solo cinco meses. Pero la curiosidad nunca cesa, como tampoco lo hace la sed de explorar nuevos rumbos. Ingresa Crazy Horse Brewing.

Suculenta Soul Blues, la segunda edición de Jammin’ Sessions.

Suculenta Soul Blues, la segunda edición de Jammin’ Sessions.

El misterioso personaje conocido como Crazy Horse Brewing es un cervecero algo reticente a hacer siempre las mismas cervezas. Provisto de una gran experiencia en la elaboración de specialty beers, visitó un día a sus amigos de Invictus y entre sorbos de cervezas nació la idea de hacer una cerveza colaborativa. Enero 2016 vió el lanzamiento de Summer Jazz, bajo el concepto musical de Jammin’ Sessions Vol. 1. Afortunadamente, esto dejaba la puerta abierta para más cervezas colaborativas. Con 4,5 % de contenido alcohólico, la cerveza denominada Summer Jazz se elaboró con bayas de enebro y fresas. Era una specialty blond ale frutal y floral, pero sobretodo fresca, refrescante. Con el gusto residual del enebro justo y necesario para repetir el placer de tomarla bien fría. Y digo ‘era’ porque literalmente desapareció de los puntos de venta. Otro éxito del ilusionista. ¿Aló? ¿Qué? ¿Queda casi una docena en La Barra de Grau? Ahora mismo hago mi orden.

Soul Blues: Alcohol por Volumen: 8 % | Color: 30 SRM aprox. | Amargor: 48 IBU aprox.

Soul Blues: Alcohol por Volumen: 8 % | Color: 30 SRM aprox. | Amargor: 48 IBU aprox.

“La Summer tuvo tanto éxito que cuando realizamos la segunda colaboración con Crazy Horse, uno de nuestros clientes nos dijo que no necesitaba probarla, que confiaba ciegamente que estaba buena (la cerveza aún estaba en la etapa de maduración)”, cuenta un complacido Fernando sobre el interés que ha despertado el lanzamiento de Jammin’ Sessions Vol. 2. El nombre de esta nueva cerveza elaborada por Cervecería Invictus en colaboración con Crazy Horse Brewing es Soul Blues, un binomio musical asociado con muchos músicos afroestadounidenses y su complexión oscura. Pero la Soul Blues es más que una cerveza oscura. Es un elixir obtenido mediante la infusión de café de tueste medio cultivado en Chanchamayo y molido justo antes de participar de la fiesta. Además, tiene regaliz traído directamente desde Valencia. Su estructura está hecha con malta base, malta caramelo, malta chocolate, cebada tostada y cebada torrefacta. El proceso de fermentación tomó tres semanas, resultando en una cerveza bien atenuada, con muy pocos azúcares residuales. Además tiene dos lúpulos selectos. Madurada durante tres semanas a la máxima temperatura posible con el propósito de incluir aromas fenólicos como el clavo de olor, tres semanas más a baja temperatura y, finalmente, tres semanas en botella. Todo esto me lo dice Fernando con la seguridad de que él y Álvaro pueden llevarme a una cocina con todos los equipos, insumos e incluso el delantal que usa Virgilio Martínez y lo único que yo lograría hacer es el ridículo. Eso sí, un esforzado ridículo. Pero esto no se trata de mí. Se trata de ust… se trata de una cerveza de colección, si tienes la suficiente fuerza de voluntad para no destaparla y servirla a temperatura de cava (10-12°C) en una copa de brandy o en una elegante copa de vino. Una cerveza de mantel largo para maridar con un postre denso y oscuro, un tiramisù o un queso añejo. Es un lote pequeño de casi 500 litros que se lanza oficialmente a las seis de la tarde hoy en Nuevo Mundo Draft Bar. Estará a la venta a partir del viernes 22 en Lima en Vía VínumLa SanahoriaPunto GourmetBarBarian Miraflores y  1874 Taproom; en Cusco en La Bodega 138; en Arequipa en Chaqchao Organic Chocolates; y en Piura en La Pirámide Punta Sal. No se la pueden perder.

¡Nos vemos esta noche!

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