Lágrimas Sagradas

 

Paradero Pavitos. Jueves 2 de marzo. Tras encontrar asiento en una van, finalmente me dirijo a conocer una de las cervecerías jóvenes del Perú (fue fundada a finales de octubre de 2014), pero también una de las más icónicas de nuestro país. Sólo una hora después ya empiezo a divisar la meseta de las arañas, conocida por todos como Urubamba. Mi somnolienta cabeza, todavía afectada por el poco sueño obligado para tomar el vuelo hacia el Cusco, se va llenando de ánimo. La belleza de los parajes entusiasma a mi dedo disparador. El descenso de los 3,400 m.s.n.m. de la capital del incanato hasta los 2,800 metros es bastante notorio en mi respiración. Treinta minutos después, desciendo del transporte público y llego a las puertas de la que dos días más tarde será premiada como la mejor cervecería peruana por segundo año consecutivo y la mejor cervecería latinoamericana. Me encuentro ya en Cervecería del Valle Sagrado o Brewery of the Sacred Valley, conocida por todos como Cervecería del Valle.

Aunque en realidad me encuentro aquí para ser un tardío testigo de la maceración y cocción de una cerveza colaborativa por el Día de la Mujer, es imposible que pueda resistir la tentación de probar las cervezas de Del Valle directamente en su Tap Room ubicado aquí en Pachar, sólo diez minutos antes de llegar a Ollantaytambo. Mi primera cerveza artesanal aquí en Cusco se llama Morning Haze y no es otra cosa que una Intipunku IPA con la adición de naranja. Sólo dos días más tarde, la Morning Haze recibirá la medalla de plata en la categoría fruit beer y la Intipunku la medalla de bronce en la categoría American IPA de la Copa Latinoamericana de Cervezas Artesanales. Mientras tanto, yo disfruto de esta Morning Haze de Cervecería del Valle sin saber todavía lo afortunado que soy.

Cervecería del Valle: Morning Haze (IPA con naranja), justa merecedora de la medalla de plata de la Copa Latinoamericana.

Morning Haze (IPA con naranja), justa merecedora de la medalla de plata de la Copa Latinoamericana.

Mi suerte continúa con una jugosa hamburguesa de la cocina del Tap Room & Restaurant de Cervecería del Valle. ¿Mi maridaje? Una Breath & A Scream Belgian-style IPA de 7,1 % alc./vol. y 55 IBU con lúpulos Mandarina Bavaria y Hallertauer Blanc que fue bautizada con el nombre de la conocidísima canción de Pearl Jam y que fue lanzada en homenaje a los 25 años de la banda de Seattle. Culmino mi primera experiencia en el Valle Sagrado con una Saqra Doble Roja que ha sido dry-hopped con lúpulos Mosaic, East Kent Golding y Mandarina Bavaria. Además, tiene 9,1 % alc./vol. y 85 IBU. Mi fortuna se ha duplicado ahora que sé que esta deliciosa roja será premiada con la medalla de plata en la categoría American Strong Ale de la Copa. Tras conversar brevemente con Juan Mayorga y Joseph Giammatteo, grandes amigos convertidos en socios, mi segunda visita queda pactada para el domingo 5 de marzo.

Ya es domingo en Pachar. El dios Inti y los inmortales Apus discuten sobre quién dejará sentir su majestuosidad sobre mi embelasada cámara. Después de unos cuantos disparos, inicio mi entrevista con un jubiloso Juan Mayorga. Hace unas cuantas horas Cervecería del Valle ha logrado seis distintas medallas además de las distinciones a mejor cervecería del Perú y mejor cervecería de Latinoamérica en la Copa Latinoamericana celebrada en Cusco. Antes de nuestra charla, Juan y yo disfrutamos nuevamente de unos suculentos bocadillos de la cocina del Tap Room. Mientras él se deleita con un sándwich de pollo a la parrilla, yo saboreo unas alitas de pollo acompañadas de crujientes papas amarillas cultivadas también en el Valle. Luego de unos minutos, ambos estamos listos para las preguntas y respuestas.

Alitas de pollo y red ale con ayrampo en el Tap Room de Cervecería del Valle.

Alitas de pollo y cerveza súper fresca en el Tap Room de Cervecería del Valle.

Dialogar sobre Cervecería del Valle Sagrado con Juan Mayorga es conocer a fondo sus filosofías culturales, sociales y ambientales. Empezamos hablando, por ejemplo, de los motivos multicolores que decoran las manijas de los diez caños de cerveza del tap room. Ellos están inspirados en los patrones de la tradicional faja o chumpi con el que las mujeres de las distintas comunidades rurales de Ollantaytambo ciñen sus faldas.

El epicentro de la magia de Cervecería del Valle.

El epicentro de la magia.

La participación e inserción de la cervecería en la comunidad se ha logrado por sus políticas de responsabilidad social, las cuales incluyen el patrocinio de eventos deportivos como el ciclismo y las ultramaratones a campo traviesa. Este respeto por la comunidad también incluye la máxima utilización posible de insumos de los productores locales. Adicionalmente, el último sábado de cada mes Cervecería del Valle realiza sus populares Fiestas de Fin de Mes donando el 20 % de lo recaudado a una ONG o comunidad diferente en cada ocasión.

Red ale con ayrampo en el Tap Room de Cervecería del Valle.

Red ale con ayrampo en el Tap Room.

Pero la mayor preocupación de Cervecería del Valle se centra en el cuidado del medio ambiente. Comenzando con la reducción de desperdicios que significa no embotellar, pasando por el financiamiento del propio tratamiento de sus aguas residuales y terminando por la utilización de sus residuos orgánicos como afrecho para ganado o como compost de diversos sembríos, la cervecería se ha ganado el respeto de las comunidades vecinas a punta de esfuerzo. Esta es una pequeña planta cervecera que inició sus actividades con una capacidad instalada de 2,000 lts y cuya capacidad actual es de 4,500 lts. Juan me comenta que se proyectan a tener una capacidad instalada de 7,000 u 8,000 lts. sobre los 1,500 m² del área de la cervecería.

De un lado de la carretera, la montaña. Del otro lado, Cervecería del Valle.

De un lado de la carretera, la rocosa montaña. Del otro lado, Cervecería del Valle.

Nuevos vientos soplan en Cervecería del Valle. Joseph Giammatteo, el genio detrás de las cervezas y socio fundador, vuelve a su querida Eugene, Oregon con su esposa Louisa de Heer y su muy pequeño Gavin. En su lugar, llega otro gran cervecero, Benjamin Kent, proveniente de Sierra Andina Brewing Co. en Huaraz y, antes de eso, de Breckenridge Brew Pub en Colorado. En una conversación con Joe durante el after party de la premiación de la Copa, logré estas sinceras palabras: “Me siento contento de volver a casa y de todo el éxito que hemos tenido, pero también me siento muy triste. Una parte de mi corazón se quedará en Perú”. Cabe mencionar que Joe volverá brevemente al Valle Sagrado en agosto.

De izquierda a derecha: Juan Mayorga, Joseph Giammatteo y Benjamin Kent de Cervecería del Valle.

De izquierda a derecha: Juan Mayorga, Joseph Giammatteo y Benjamin Kent.

Mi camino de retorno se siente algo más largo. A mi derecha logro divisar la zona donde permanece erigida la Puerta de Sol o IntiPunku. En la ruta hacia la cervecería, Juan me había dicho que esa ubicación ofrece una maravillosa vista del Apu Verónica en todo su esplendor. “De ahí el nombre de nuestra IPA y double IPA,” había dicho. El nombre de mujer despertó mi curiosidad. Fueron los colonizadores españoles quienes asociaron el significado del nombre quechua con la leyenda colonial de la Llorona Verónica y rebautizaron el nevado como Monte Verónica. Dicho nombre quechua es Wakaywillque o Lágrima Sagrada. Sin embargo, yo no siento más que satisfacción de haber visitado la que he declarado en repetidas oportunidades como la mejor cervecería del país. La valla que deja Joseph Giammatteo es alta, pero él seguirá participando a la distancia en las nuevas recetas de cervezas y en las clásicas. Además, estoy seguro que Benjamin Kent está a la altura del reto.

¡Salud!


Cervecería Del Valle Tap Room & Restaurant
Paradero Puente Pachar (Carretera Urubamba – Ollantaytambo), Valle Sagrado
Miércoles a Domingo 12:00 p.m. – 8:00 p.m.

2 Comments

Leave a Reply

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.