La Locura de la Cerveza

 

En la actualidad, mi colección de chapas de cerveza supera las 100 unidades y esto es un número bajo considerando que he probado cerca de 400 cervezas en botella, al menos 350 de ellas peruanas. Desde hace un par de años vengo insistiendo en que el packaging lo es todo en una cerveza artesanal. El diseño de la botella, la etiqueta, la chapa es un elemento de diferenciación que algunas microcervecerías peruanas como Brutus saben manejar muy bien. Pero si hablamos de Bélgica, seguramente coincidirán conmigo en que Delirium Tremens es la marca que mejor maneja la presentación de sus productos al público e incluso el merchandising. Por eso cuando Javier Romaní, de Cervesia, me contactó para invitarme a conocer al dueño de la cervecería que elabora Delirium, no tuve que pensarlo dos veces antes de aceptar. Aquí les dejo mi entrevista con Alain De Laet, CEO y propietario de Brouwerij Huyghe, la cervecería que elabora la marca Delirium Tremens (y sus cervezas relacionadas), Floris y La Guillotine, entre otras.

Brouwerij Huyghe: La originalidad de las presentaciones de Delirium Tremens le dan una gran diferenciación a la marca.

La originalidad de las presentaciones de Delirium Tremens le dan una gran diferenciación a la marca.

El Gourmetógrafo: ¿Qué es lo que hace tan especial a una cerveza hecha en Bélgica como Delirium Tremens?

Alain De Laet: La cerveza belga no está hecha para beberse; está hecha para ser saboreada y disfrutada. Tiene un gran contenido alcohólico pero tiene un sabor muy especial; así que se trata de otra propuesta y otra filosofía que la de tomar una Brahma o una lager local por volumen y a temperaturas muy frías porque carecen de sabor. Hay mucha magia en la degustación de nuestras cervezas, pues jugamos con lúpulos, especias, levaduras de alta fermentación e ingredientes especiales. Son productos de alta gama. Tenemos la filosofía de contar con una copa de forma única para cada cerveza. Por eso la cerveza belga es hoy reconocida como patrimonio mundial por la UNESCO, lo cual es algo grandioso. No es sólo que la calidad de la cerveza sea de alta gama lo que hizo que obtuviéramos este reconocimiento, sino toda la cultura alrededor de la cerveza belga, incluyendo “La Hermandad del Elefante Rosa”, por ejemplo. En mi opinión, todo el mundo está girando su atención hacia las cervezas artesanales, pero nosotros somos artesanales desde antes que se usara el término.

EG: ¿Cuál es la dimensión de Brouwerij Huyghe en la actualidad?

ADL: Brouwerij Huyghe existe desde 1564 y pertenece a mi familia desde 1904, a pesar de que casi nos fuimos a la quiebra en 1985. Si hablamos de hectolitros, teníamos una producción de 13,000 hl en 1985 sólo de pilsner, Golden Kenia. Mi padre logró convencer a la familia de reinvertir mucho dinero en la cervecería y, finalmente, el resto de la familia vendió sus acciones a mi madre en 1992. Logramos nuestro punto de equilibrio en el 2000. Y hoy producimos casi 200,000 hl, exportando el 81 % del volumen a 97 países. Eso nos da hoy un volumen de ventas de 35 millones de euros, así que no es una compañía enorme.

EG: ¿No ha habido interés de los grandes capitales por adquirir la cervecería?

ADL: Hemos recibido algunas propuestas para vender la cervecería, pero siempre las he desechado porque tengo un hijo de 16 años de edad que ya está pensando en qué lugar va a poner sus oficinas dentro de la planta. Las oficinas no son muy importantes para mí; la maquinaria sí es importante. Así que mi hijo va donde mi esposa y le dice “si papá no quiere hacerlo, yo lo haré después”. Sólo tiene 16 años y ya está involucrado con mucho del marketing. Así que pronto tendrá que estudiar y lograr un diploma, claro que sí. Pero él nació en la cervecería y está siguiendo los pasos de mi padre, quien ya se ha retirado oficialmente del negocio. Mi padre tiene 77 años de edad y sigue en el negocio del bier café [Delirium Café]. Es una tradición y esa es mi motivación para continuar. Así que no tengo ningún interés por un maletín lleno de dinero. Conozco el valor de mi cervecería y nunca la vendería.

Locuaz y expresivo, Alain De Laet, CEO y propietario de Brouwerij Huyghe.

Locuaz y expresivo, Alain De Laet, CEO y propietario de Brouwerij Huyghe.

EG: ¿Cuáles son los pilares de su cervecería?

ADL: Tengo una serie de valores. El primero de ellos es la calidad. La calidad ha sido demostrada por las muchas medallas que hemos obtenido. Entre 9 y 15 medallas nos son otorgadas cada año en diversas partes del mundo en competencias donde participan nuestras marcas. Eso no dice que nuestra cerveza sea la mejor del mundo. Me gustaría que Delirium sea la mejor cerveza del mundo. Pero hoy prefiero decir que todas esas medallas son un reconocimiento a nuestra constante calidad de alta gama porque ese es el problema de lo artesanal hoy en día: algunas veces son cervezas geniales y el siguiente lote resulta siendo malo. Eso hace que sus cervezas sean inconsistentes y que sea también un problema añejar esas cervezas. Así que tenemos la experiencia, gracias a la refermentación en botella, de embotellar sin aire, sin oxidación. Por eso nuestras cervezas expiran en tres años. Así que la calidad es el primero de los valores de mi cervecería. El segundo es el respeto por mis tradiciones y las tradiciones de mi familia. Tengo mucha información que proviene de mi abuelo, pues también trabajé con mi abuelo, con mi padre, y también información que obtengo de mi hijo, quien siempre me trae nuevas ideas. Así respeto las tradiciones y preparo a la siguiente generación. Y para preparar a la siguiente generación, hay que pensar en un tercer valor y ése es la sostenibilidad. En la actualidad, todo lo que vemos a diario es contaminación y cambio climático. Hay que hacer algo al respecto. Así que tengo la ambición, y es algo que iniciamos en 2012, de convertirnos en la cervecería más sostenible de Bélgica. ¿Por qué lo hacemos? Porque espero que mis colegas nos sigan y se unan a nosotros. Así que nos concentraremos en esa sostenibilidad.

Copa de Delirium Tremens servida de barril y libro del portafolio de Brouwerij Huyghe.

Copa de Delirium Tremens servida de barril y libro del portafolio de Brouwerij Huyghe.

EG: En ese sentido, ¿posee usted o piensa poseer algún cultivo de lúpulo?

ADL: Pensar en la sostenibilidad significa enfocarse en tu cervecería y en tus residuos. Ésa debe ser tu prioridad. Nosotros usamos 100 % electricidad verde, 70 % de nuestra agua residual es reutilizada como agua potable. La extracción total de CO2 ha disminuido enormemente mientras que la producción se ha incrementado a más del doble desde 2008. Otro ejemplo es nuestro embalaje. Poner 24 botellas en una caja es algo que podríamos automatizar con facilidad, pero empleamos a 15 discapacitados para hacerlo manualmente. Si vendiera cerveza barata, nunca podría tener un negocio rentable y hacer esto al mismo tiempo. Es parte de nuestra filosofía y pagamos cerca de €400,000 para que estas personas lo hagan. También financiamos una organización en Bélgica en favor de los niños de la calle. Tenemos un hogar dedicado a ellos. Así que luego de volvernos verdes dentro de la cervecería, el siguiente paso es volvernos más verdes alrededor de la cervecería. Y estamos trabajando arduamente en el transporte. El transporte es esencial en este paso. El último paso sería, desde luego, las materias primas. Existen materias primas como los lúpulos y la cebada. Pero vivimos en Bélgica y Bélgica no es un productor de cebada. Tenemos que recurrir a Francia o a Holanda para proveernos de cebada de buena calidad y para nuestros productos, quiero trabajar con insumos de calidad. Tenemos la ambición de pronto contar con un campo de lúpulos cerca de la cervecería.

EG: ¿Cómo se diferencian las cervezas de Brouwerij Huyghe de las de Duvel Moortgat?

ADL: Duvel Moortgat es un hermoso ejemplo. Yo hoy estoy haciendo lo que ellos hacían 10 o 15 años atrás. Desde luego, ellos son más grandes y se han estado enfocando en cervezas de especialidad por un buen tiempo. Para nosotros, las cervezas de especialidad llevan 25 años en el mercado, pero para ellos esas cervezas existen desde mucho antes.

Brouwerij Huyghe: Lo justo. Dedicatoria y firma de Alain De Laet para el recuerdo.

Lo justo. Dedicatoria y firma de Alain De Laet para el recuerdo.

EG: ¿Y la diferencia entre Delirium Tremens y Duvel?

ADL: La diferencia es el sabor. El sabor de Duvel es mucho más seco y plano. Además, tiene mucho más burbujas, más CO2, está hecha de pura malta y es muy rubia. El grado alcohólico es el mismo que el de Delirium [Tremens]. Delirium es más redonda, menos plana, menos CO2 —nosotros no llegamos a 8,5 gr de CO2; llegamos a 7,5 gr de CO2, ambas son refermentadas en botella, Delirium es un tanto más dulce, tiene un ligero toque de semillas de cilantro que se percibe fácilmente. Pero lo que hace la diferencia entre las dos cervezas es el momento para beberlas y la filosofía que hay detrás. Duvel es una cerveza que uno tomaría, en mi opinión, en solitario frente a una película y quizás con un puro en la mano. Es un gran momento para disfrutarla. Delirium es una cerveza que necesita ser bebida con los amigos. Es una cerveza seria que se produce para personas que son muy serias pero que en ocasiones quieren ser un poco locas. Usamos una corbata todo el día, pero por la noche organizamos una fiesta o un banquete y podemos disfrutar la vida. Delirium tiene un poco de esa locura. Pero el momento de beberla no tiene ninguna relación con el momento de locura en el que bebes Red Bull, por mencionar una bebida de otra categoría. Estamos muy alejados de eso. Si le retiras el empaque a Delirium, tienes una clásica cerveza belga. Siempre digo que somos ‘crafty’. Se nota en nuestro empaque. Es el mismo estilo de etiqueta que la de las cervezas artesanales. Pero nosotros lo hacemos desde hace más de 25 años.

Haz clic aquí para suscribirte a nuestros artículos.

Brouwerij Huyghe: Todo un lujo poder tomar una cerveza belga servida del barril.

Todo un lujo poder tomar una cerveza belga servida del barril.

EG: ¿Cómo nace el estilo de la botella y la etiqueta?

ADL: Usamos una botella pintada por un golpe de suerte. No teníamos botellas, pero en el almacén nos quedaban unas botellas grises de un cliente alemán que cayó en bancarrota. Así que estábamos limpiando el almacén, las encontramos y usamos esas botellas sin ninguna  etiqueta. ¿El nombre? El nombre viene de unos recaudadores de impuestos. Eso fue en 1989. Llegaron a acompañarnos y tomar una cerveza, dos cervezas, tres cervezas y mi padre propuso que bebiéramos el nuevo lote que se había elaborado para una marca privada. Ellos dijeron que era una gran cerveza y preguntaron dónde podían comprarla. Mi padre les dijo que esa cerveza no era para el mercado belga y ellos le insistieron que tenía que venderla en Bélgica. Cuando mi padre respondió que ni siquiera tenía un nombre para esa cerveza, ellos respondieron que ellos la bautizarían. Así que comenzaron a proponer algunos nombres algo estúpidos hasta que uno de ellos dijo “si sigo bebiendo mientras se nos ocurre el nombre, definitivamente me va a dar delirium. Y mi padre pensó: ¿Delirium? Es una palabra latina para la enfermedad de los alcohólicos. Y entonces mi padre dijo: “Es una locura este nombre pero nadie le será indiferente. La gente lo va a odiar o le va a encantar.” No hay término medio. Y luego se le añadió el elefante rosa y el diseño de la etiqueta que lo hizo un estudiante a cambio de dos cajas de cerveza. No olvides que éramos una cervecería pequeña. Ésa es la presentación de Delirium Tremens. Primero ves al elefante rosa, cocodrilos, dragones y, finalmente, eres atacado por los pájaros como en la película de Hitchcock. Es nuestra locura pero seguimos siendo una cerveza de alta gama. Nosotros no incentivamos a las personas a beber, pues somos la cerveza más cara en Lima. Nuestro objetivo no es convencerte de que bebas grandes volúmenes. Queremos que tengas un momento de disfrute y locura. Yo mismo puedo ser un poco loco algunas veces y seguir siendo un tipo serio.

Brouwerij Huyghe: Detalle de la etiqueta nd Delirium Tremens. Nótese los pájaros con lentes de sol en la parte superior.

Detalle de la etiqueta nd Delirium Tremens. Nótese los pájaros con lentes de sol en la parte superior. (foto: media1.popsugar-assets.com)


Así concluye mi entrevista con Alain, todo un personaje de gran respeto en la industria cervecera belga. Su locuacidad y simpatía me hacen imaginar que puede resultar imposible aburrirse de conversar con él sobre cervezas, sean estas belgas o de cualquier otra nacionalidad. Si algo que aprendí de dialogar con él es la importancia no sólo de conocer el perfil de tus consumidores, sino también ser capaz de imaginar cómo es que ellos consumen tus productos. Desde ya, espero que Javier y Liliana Romaní no nos priven a los peruanos de saborear las primeras botellas de Delirium Nocturnum y Delirium Noël añejadas en barricas de bourbon, las cuales serán lanzadas por Brouwerij Huyghe a mediados de este año. Parece que el 2018 ya se asoma incluso mejor de lo que pensaba, incluso si mi colección nunca tendrá una chapa con el elefante rosa.

¡Salud!

Leave a Reply