Aunque No se lo Digas a Nadie

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Las impolutas calles se empapan de cuarto creciente mientras los postes del alumbrado se llenan de celos. Mis cansadas suelas reconocen las aceras mientras dejan atrás el conocido café. Al fin, la dirección indicada se yergue ante mis confundidos ojos. Una puerta de vidrio y un vestíbulo medio vacío ocupado sólo por un escritorio y una mesa lateral con un par de botellas distan mucho de la imagen esperada. Me tomo unos segundos en advertir el letrero indicando un timbre. Un minuto más tarde aparece la figura de quien espero me llevará a mi destino. Le doy mi nombre y el de mi contacto. Le digo que tengo una visita pactada. Su inmutable expresión no refleja bienvenida ni despedida. Completamente desconcertado, alcanzo a oírle decir ‘¿Tal vez tengas una contraseña?’ Recorro la habitación de mi memoria y desdoblo la imaginaria nota de papel. Nicolás sonríe al escuchar la frase y abre la puerta. Un giro a la izquierda y unas ascendentes escaleras componen el preámbulo. Finalmente, ingreso al mundo de Bitter Cocktail Club, el speakeasy de San Isidro.

Clásicos de la coctelería, como este Sazerac, se encuentran en Bitter Cocktail Club.

Clásicos de la coctelería, como este Sazerac, se encuentran en Bitter Cocktail Club.

El speakeasy bar, comúnmente conocido sólo como speakeasy, nace en EE.UU. durante la época de la Prohibición (16 de enero de 1920—5 de diciembre de 1933) ante la ilegalidad de producir, comercializar y transportar bebidas alcohólicas. De hecho, había miles de speakeasies en ciudades tan grandes como Nueva York y Chicago en aquel entonces. En la actualidad, los speakeasy bars existen como un tributo no sólo a la coctelería clásica sino también a su secreta forma de operar. Entre los más famosos alrededor del mundo están el PDT de Nueva York, el Ladies & Gents de Londres y el 28 Hong Kong Street de Singapur, entre otros. Hoy en Lima, Bitter Cocktail Club empieza a marcar la pauta.

Ya ubicado en el interior de Bitter Cocktail Club, Nicolás Castro y Pablo Brovelli me dan la bienvenida al bar que abrieron en mayo de este año. Nicolás con gran experiencia detrás de las barras —incluso ganador del Angostura Cocktail Challenge 2015 en su edición argentina— y Pablo con muchos años en la industria publicitaria se conocieron en su natal argentina y fue durante su visita a Lima en 2016 que se animaron a comenzar esta aventura. Mientras me hablan de su propuesta, yo no puedo dejar de contemplar las botellas en el backbar e interiorizar sus elegantes ambientes a media luz, casi susurrando clandestinamente su espléndida gama cromática.

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Pero si los colores apacibles de tonos oscuros predominan en la decoración, el primer signature drink de Nicolás Castro tiene un color que es primordial en la historia de su creación: el azul. Inspirado en los cristales azules de metanfetamina que son uno de los temas centrales de la recordada serie Breaking Bad, Nicolás le da un giro a la clásica Margarita. Para esta bebida, utiliza mezcal, Cointreau, zumo de limón, smoked chili bitters y almíbar de azúcar; nada complicado tal vez. Lo interesante viene sobre el cubo de hielo. Gruesos granos azules de sal de Maras irán atravesando el hielo y coloreando la poción sorbo tras sorbo. Heisenberg es el genial nombre del cóctel que apreciarán los fanáticos de la teleserie.

Bitter Cocktail Club: Heisenberg es también un tributo a un tema esencial de la vida: la transformación.

Heisenberg es también un tributo a un tema esencial de la vida: la transformación.

El nombre ‘Bitter’ hace referencia a los bitters o amargos tan empleados en la coctelería clásica y moderna, de los cuales Nicolás y Pablo tienen una gran colección, y también a los aperitivos de perfil amargo tan apreciados en Argentina como el Cynar, Punt e Mes, Fernet, Hesperidina, Gancia y otros tantos. Por eso uno de los clásicos de la carta de Bitter Cocktail Club es el Cynar Julep, hecho con Cynar, jugo de limón, zumo de toronja y hierbabuena. Tampoco sorprende que el siguiente cóctel de autor que pruebo lleve también un ingrediente que, aunque algo más moderno y más dulce, bien podría ser considerado otro aperitivo. Se trata del Jägermeister y se integra con grappa, vino fortificado Malamado y orange bitters para darle forma al Other Side, un cóctel de un gran cuerpo sedoso con notas dulces y amargas redondas y equilibradas, creado para el bar Doppelgänger del barrio bonaerense de San Telmo. Realmente recomendable si buscan algo nuevo con un toque clásico.

Tienda de Cervezas Artesanales
Other Side en el hermoso salón privado de Bitter Cocktail Club.

Other Side en el hermoso salón privado de Bitter Cocktail Club.

Un publicista como Pablo Brovelli tiene que haber sido el responsable de que en una de las paredes de este bar puedas apreciar una fotografía de Don Draper y Roger Sterling, dos de los publicistas más asociados a las bebidas clásicas en el mundo de la ficción y los personajes masculinos centrales de Mad Men. Compartir gustos televisivos con dos personas tan ligadas a la coctelería no es casualidad, creo yo, así que para celebrar eso Nicolás me obsequia un shot de Canadian Club, el whisky canadiense favorito de Draper. Qué gusto probarlo al fin. Aunque tengo mucho más gusto de probar un Sazerac después de mucho tiempo. Nicolás Castro lo prepara con cognac, como a mí me gusta, y claro, con absenta, aunque sí extraño el twist de limón amarillo. Ojalá alguien se anime a traer lemons más seguido.

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Por último, otro clásico de la coctelería. Es el turno de un New York Sour, aquel clásico creado antes de la prohibición que incluye vino tinto como un float justo por debajo de la espuma. Aquí en Bitter Cocktail Club, lleva bourbon, zumo de limón, clara de huevo, bitters y Malbec tempranillo. El resultado es una bebida fresca en el ingreso que va evolucionando y haciéndose todavía más interesante.

Bitter Cocktail Club: Impresión visual y gustativa con un buen New York Sour.

Impresión visual y gustativa con un buen New York Sour.

Así que ya puedes ir buscando la contraseña de la semana si no quieres quedarte esperando en la puerta hasta que la averigües. Bitter Cocktail Club es más que un bar de moda y eso se nota desde el momento que entras. El ambiente libre de volumen ruidoso, el buen servicio, el respeto por los ingredientes de calidad y la amplia selección de bebidas clásicas y de autor te dejarán más que impresionado. ‘Speakeasy‘ se les llamó a aquellos bares de ‘los locos años 20’ por la voz tan baja con la que se declaraba el santo y seña que permitía el acceso e incluso el susurro con el que se pronunciaba el nombre del ilícito lugar. Aquí en Bitter Cocktail Club tampoco tendrás que levantar la voz para ser atendido o para encandilar a tu acompañante; las únicas voces altas saldrán de las cocteleras. No dejes de prestarles atención.

¡Salud!


Bitter Cocktail Club
Av. Conquistadores 556, San Isidro
Martes: sólo con reservas
Miércoles y jueves: 7:00 p.m.–1:00 a.m.
Viernes y sábados: 7:00 p.m.–3:00 a.m.
Cócteles: S/. 28–S/. 60
Piqueos y platillos: S/. 14–S/. 50
Hamburguesas: S/. 30

Animación Lúpulo Draft Bar (Patrocinador)

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