Barra, Cerveza y Patria

 

Dice la historia de nuestra patria que Miguel Grau Seminario pasó más de un año de su vida (1864-1865) en Europa en misión oficial del gobierno peruano en búsqueda de nuevas naves para la flota peruana. Es lógico suponer, entonces, que Grau bebió cerveza cuando estuvo en los astilleros ingleses. Hay que recordar también que como marino civil, el más célebre hijo de Paita capitaneó un buque de bandera inglesa desde 1858 hasta 1861. Esto va más allá de las crónicas que reportan que el Caballero de los Mares era pisquero por excelencia. Ya en Lima en 1863, Federico Bindels elaboraba una lager artesanal que logró gran popularidad tres años más tarde. Fue muy probablemente con esta cerveza que Miguel Grau, Alfonso Ugarte, Francisco Bolognesi y otros ilustres peruanos brindaron en un bar del centro de Lima en octubre de 1868 mientras fundaban el Club de la Unión. Días más tarde, Bindels se asocia con Aloyse Kieffer, otro cervecero artesanal asentado en Perú, y fundan su planta cervecera en el Callao. Vista desde este ángulo, la cerveza está ligada a la historia del Perú tanto como el admirado Miguel Grau está ligado al mar. Pero La Barra de Grau es otra historia.

Mi six-pack recién entregado y las seis botellas listas para ser enfriadas.

Mi six-pack recién entregado y las seis botellas listas para ser enfriadas.

Pero si la conexión que yo encuentro entre Grau y la cerveza te parece forzada, la que descubrieron Luis Dillon y Patricia Acevedo, fundadores de la tienda virtual de cervezas artesanales La Barra de Grau, fue muy natural. Mientras trabajaban la idea del negocio propio viajando por diferentes países, Luis y Patricia se dieron con la sorpresa que en todos los lugares que visitaban encontraban menciones de Miguel Grau Seminario. Una vez que decidieron de qué se trataría el emprendimiento, no dudaron en bautizarlo utilizando el nombre que los seguía a todas partes. Tal vez sea con ese mismo espíritu patriótico que conlleva tener el nombre de un héroe peruano que La Barra de Grau solo vende cervezas artesanales peruanas, aunque Luis Dillon rápidamente asevera que el no ha encontrado cervezas artesanales foráneas que sean verdaderamente superiores a las producidas aquí en Perú. Respetable posición. El debate lo dejamos para después. Lo que no es debatible es la simpleza con la que se navega por la tienda virtual, se explora todas las cervezas disponibles y se realiza un pedido. Tampoco está en discusión la eficiencia con la que mi orden llegó a mi domicilio (a pesar que muchos otros se han perdido tratando de llegar). Lo cierto es que siendo un caluroso verano, quise ordenar solo pale ales, sean estas de estilo estadounidense o inglés, pero terminé sucumbiendo ante la curiosidad y la tentación. Aquí les dejo mis impresiones sobre el contenido de mi six-pack de La Barra de Grau.

Mi selección de pale ales comienza con una Antígona. Al servirla, se aprecia un ámbar muy intenso casi naranja coronado por una atractiva cabeza. Tiene un gran aroma de lúpulos pináceos ligeramente cítricos acompañados de las fragancias de la malta. El sabor es fresco y da paso inmediatamente a un amargor intenso con un final seco. Esta pale ale fácilmente podría pasar por una IPA si no fuera por la marcada tendencia local de aromatizar las IPAs con tonos de frutos tropicales. Evaluación: 4/5.

Graduación Alcohólica: 5,5% | Color: 7 SRM aprox. | Amargor: 50 IBU aprox.

Graduación Alcohólica: 5,5% | Color: 7 SRM aprox. | Amargor: 50 IBU aprox.

La siguiente pale es La Pálida de Magdalena. Nuevamente se aprecio un ámbar intenso con buen encaje en la espuma. Los aromas son muy similares a los de la pale anterior excepto por la menor intensidad y el tenue dulzor de este segundo vaso de la tarde. En boca, La Pálida se presenta refrescante con una ligera acidez y un amargor medio muy persistente. Otro acierto en mi pedido. Evaluación: 4/5.

Graduación alcohólica: 6,1% | Color: 6 SRM aprox. | Amargor: 28 IBU aprox.

Graduación alcohólica: 6,1% | Color: 6 SRM aprox. | Amargor: 28 IBU aprox.

La tercera de mi degustación bajo el inclemente sol es una cerveza que he visto criticada algunas veces. Se trata de la Maracumanto de Cumbres. El color es un amarillo realmente atractivo y la cabeza muestra muy buena retención. El aroma va cargado de maracuyá y matizado claramente con lúpulos resinosos y cítricos. El ingreso es vivaz y se percibe en boca con una ligera acidez culminada por un regusto a aguaymanto y un amargor medio. Para mí, este lote está buenísimo. Anímense a probarla si no lo han hecho. Evaluación: 4/5.

Graduación alcohólica: 6,5% | Color: 6 aprox. | Amargor: 35 IBU aprox.

Graduación alcohólica: 6,5% | Color: 6 aprox. | Amargor: 35 IBU aprox.

El calor sigue arreciando y lo que beberé para aplacarlo es una Huaracina Pale Ale de Sierra Andina. Como en las anteriores el color predominante es el ámbar aunque ligeramente más amarillo en esta ocasión. Buen encaje y retención de la cabeza de espuma. Los aromas se mantienen en lo pináceo y cítrico aunque se percibe algo de frutos tropicales y una ligera nota de manzana. Al ingresar, se percibe cierta untuosidad y un gran carácter de malta de soporte. El amargor es ligero pero bien balanceado. La untuosidad y los aromas a manzana me llevan a una evaluación de 3/5.

Graduación alcohólica: 6,5% | Color: 5 SRM aprox. | Amargor: 22 IBU aprox.

Graduación alcohólica: 6,5% | Color: 5 SRM aprox. | Amargor: 22 IBU aprox.

Hasta aquí mi selección de pale ales. La siguiente cerveza fue incluida en mi pedido porque es una marca nueva para mí y, hasta donde sé, es el único estilo que elaboran. Es una brown ale de la cervecería artesanal Kennel. En la copa se observa un cobre intenso con una hermosa cabeza de color khaki. Los aromas son de cacao y malta caramelo con toques de lúpulos herbáceos. La sensación en boca es de un cuerpo medio y mucha frescura en el ingreso. El sabor tiene toques de cocoa y un final semi-seco resultado del bajo amargor. Gran sorpresa. Evaluación: 4/5.

Graduación alcohólica: 6,5% | Color: 18 SRM aprox. | Amargor: 25 IBU aprox.

Graduación alcohólica: 6,5% | Color: 18 SRM aprox. | Amargor: 25 IBU aprox.

Y bueno, la última cerveza de mi six-pack es un capricho. Seguramente a algunos no les agradará tomar cervezas oscuras o de +7% de alcohol en verano, pero a esta cerveza le puse el ojo. Con un estilo conocido como winter seasonal ale, esta Navidad ale de Zenith resulta provocadora con solo el nombre. Es que las cervezas que se lanzan para navidad son, por lo general, unas joyas especiales. Maestros cerveceros de todo el mundo crean todos los años recetas especiales para la mayor fiesta del año. Después de esperar un mayor tiempo para que la cerveza tome la temperatura adecuada, el color en mi copa es un marrón claro brillante e intenso con espuma color beige. El estilo se confirma en nariz: clavo y especias salpican los aromas de malta caramelo y lúpulos herbáceos. El ingreso es fresco y vivaz con cuerpo medio. Existe una ligera sensación de pimienta que acrecienta más el placer de beber esta ale de gran carbonatación. El regusto se redondea con un ligero amargor y solo tengo que disfrutar hasta el último sorbo. ¿Mi evaluación? 5/5, desde luego.

Graduación alcohólica: 8 % | Color: 19 SRM aprox. | Amargor: 25 IBU aprox.

Graduación alcohólica: 8 % | Color: 19 SRM aprox. | Amargor: 25 IBU aprox.

Realmente un muy buen balance final el de este six-pack que armé y que La Barra de Grau entregó en mi domicilio. Anímense ustedes también a escoger las cervezas de las marcas y estilos que prefieran. La entrega es gratuita en gran parte de Lima Metropolitana y el servicio es muy eficiente. Además, el recargo para otras zonas es mínimo. Si a esto le sumamos que abrir una cuenta es sencillísimo, no les quedan pretextos para no hacerlo. Les recomiendo, eso sí, el estilo pale ale para este verano de calcinantes temperaturas. Lo mejor es que pueden pagar contra entrega.

¡Salud por las cervezas artesanales peruanas!

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