Doce Cervezas y Una

 

Hace doce meses y uno publiqué mi segunda nota cervecera. Se trataba del mejor festival de cervezas artesanales realizado en Lima hasta ese momento. El 1er CAPFest marcó un antes y un después en el mercado de las craft beers locales. La Casa Túpac de Barranco fue el local elegido para tal evento. Doce meses y uno después de aquel artículo, vuelvo a pisar el césped de la Casa Túpac y me pregunto por qué el 2do CAPFest se tuvo que realizar tan lejos de aquí. Aquí no entran todos, pienso. Pero mi análisis se desvanece con la primera gota de sudor que atraviesa las líneas de mi frente. Olvídome del pasado y busco aplacar mi sed. Estoy en el Summer BrewFest y aquí hay doce cervezas y una. Doce cervezas nuevas y una sidra.

Todo va quedando dispuesto para el inicio del festival.

Todo va quedando dispuesto para el inicio del festival.

Para los puristas, este es ya el 3er Summer BrewFest – los dos anteriores se llevaron a cabo en Mi CebiChela – y algunos nombres se repiten. Otros no están. La organización hizo lo que tuvo que hacer. Yo escribo lo que tengo que escribir: cervezas. Aquí hay doce microcervecerías conocidísimas por casi todos los que ya se dejaron conquistar por los sabores y aromas de las cervezas artesanales. Todas ellas han traído una cerveza de su línea tradicional y una nueva cerveza planeada especialmente para este abrasador y calcinante verano que azota Lima. Al menos, casi todas lo han hecho. Algunas han traído dos cervezas de su línea y una cerveza de estación. Pero una cervecería ha traído dos novedades y una tradicional. O, al menos, es lo que tengo entendido. 

De por sí, una cerveza hecha solo para el verano – también conocida como summer seasonal ale – tiene que concebirse como algo muy fácil de beber, ya sea por su bajo nivel de alcohol o por su poco contenido de azúcares residuales, o algo muy refrescante cuyos descriptores no sean atenuados por las bajas temperaturas de servicio. Lo ideal sería 5-6°C. Los estudiosos llaman a esto ‘bebestibilidad’, es decir, la cualidad de una bebida para poder ser consumida una y otra vez sin llegar a saturar. Cualquier exceso, obviamente, es indeseable.

Es basado en esta premisa y en el uso de la frase ‘summer brew’ en la denominación del festival que he seleccionado las cinco mejores – para mi gusto. Sin más preámbulo, aquí les dejo mis cinco mejores sorbos. Cualquier opinión contraria es bienvenida. Siéntase libres de contribuir sus comentarios.

Doce cervezas y una sidra fueron degustadas.

Doce cervezas y una sidra fueron degustadas.

Mi lista comienza exactamente con mi primer vaso.  Y no es precisamente una cerveza.  El apagafuegos de mi calor y sed es una cidra llamada Amazon Cider y elaborada por Cervecería Zenith del Cusco. Zac Lanham me comenta que en su elaboración se utilizó el mosto de un blend de manzanas cusqueñas, pero que no halló manzanas lo suficientemente ácidas para darle el perfil deseado a su sidra.  Para suplir esa falta de acidez, recurrió al añadido de mosto de camu-camu. Además, la Amazon Cider contiene miel de abeja de Cusco de un carácter muy floral.  El resultado es una sidra que refresca tan solo con ingresar a la boca. La acidez es de una increíble vivacidad al apoyarse también en la carbonatación. Por último, el color rosa pálido logra cautivar también al espectador. Con 4,5% de contenido alcohólico, es fácil tomarse una pinta entera de esta sidra.

AMAZON CIDER, Zenith.- Contenido alcohólico: 4,5% ABV

AMAZON CIDER, Zenith.- Contenido alcohólico: 4,5% ABV

Prosigo mi degustación con, ahora sí, una cerveza.  Esta vez en el estilo belga conocido como saison (pronúnciese /sézò/) – “es realmente una farmhouse ale”, me comenta Ben Kent, “pero puede ser difícil de pronunciar para la mayoría de los consumidores” – y elaborada por la cervecería huaracina Sierra Andina.  La cerveza ha sido bautizada como Mi Yunta y tiene también una baja graduación alcohólica (5,1%).  Históricamente, la saison farmhouse ale se elaboró en la región francoparlante de Bélgica como una bebida que refrescase a los trabajadores del campo. Esto hacía que la bebida tuviera un contenido alcohólico aún más bajo. La Mi Yunta posee los aromas crudos y rústicos de clavo y especias con un sabor potente y primigenio. El color ámbar sin filtrar habla de una bebida muy asociada al campo, reminiscente de una chicha de jora en el aspecto visual. El carácter del lúpulo y la carbonatación la convierten en una ale muy fresca y muy bebestible.

MI YUNTA, Sierra Andina.- Contenido alcohólico: 5,1% ABV | Amargor: 38 IBU | Color: 6 SRM

MI YUNTA, Sierra Andina.- Contenido alcohólico: 5,1% ABV | Amargor: 38 IBU | Color: 6 SRM

Las cervezas de Magdalena se sitúan casi siempre en el lado extremo del espectro cervecero, salvo contadas excepciones. Una de esas excepciones es esta single-hop lager bautizada como Pistolera. Es preciso reiterar que una single-hop se elabora con una sola variedad de lúpulo, mientras que aquellas cervezas que no lo son incluyen una mezcla de lúpulos tanto para el aroma, el sabor y el amargor. En este caso el único lúpulo empleado es cascade. Con 5,2% de alcohol y un perfil muy fresco y seco salpicado de aromas delicados, esta Pistolera es capaz de aplacar tu sed rápidamente además de tener un final lo suficientemente seco para hacerte desear más. Oscar Okuma me habla de la popularidad que han alcanzado las lagers sin filtrar en otros lares, al mismo tiempo que conversamos sobre lo laborioso y complicado que puede resultar hacer una lager en climas templados como el del suelo peruano. Laboriosidad y complejidad que crecen exponencialmente ante las inusuales altas cifras que están alcanzando los termómetros en Lima. Por mi parte, tengo que sentirme complacido que más cerveceros estén elaborando lagers, ofreciendo así una alternativa a los consumidores que no están acostumbrados a las omnipresentes ales artesanales.

PISTOLERA, Magdalena.- Contenido alcohólico: 5,2% ABV | Amargor: 20 IBU | Color: 3 SRM

PISTOLERA, Magdalena.- Contenido alcohólico: 5,2% ABV | Amargor: 20 IBU | Color: 3 SRM

Si para mí fue algo emocionante probar finalmente una buena saison huaracina, lo fue todavía más posar mis labios sobre una gose (pronúnciese /góza/) hecha en Cusco. La gose es un estilo que ha regresado del olvido. Nació en la ciudad alemana de Goslar, Niedersachsen y está hecha con al menos 50% de trigo, un toque de culantro y también sal. Su carácter ácido se origina por inoculación de lactobacilos luego de la cocción. La gose de Cervecería del Valle se llama Lion’s Tears y además de haber sido elaborada con sal de maras, tiene una añadidura de sandía. Su contenido alcohólico de 5,2% la hace ideal para la estación, pero lo mejor es su sabor. Realmente, no encuentro mejor manera de describir este estilo ‘nuevo’ para mí que compararlo con el aliño casero que queda en el fondo de un bol de ensalada de pepino. Así de delicioso sabe: vegetal, salado y cítrico. Y en nariz, la aromática sal de maras y ligera sandía. El color pajizo característico completa mi descripción.

LION’S TEARS, Cervecería del Valle.- Contenido alcohólico: 5,2% ABV | Amargor: 12 IBU | Color: 5 SRM

LION’S TEARS, Cervecería del Valle.- Contenido alcohólico: 5,2% ABV | Amargor: 12 IBU | Color: 5 SRM

Y ya que hablaba varias líneas atrás sobre la bebestibilidad, la última de mi selección es la Kama Citra de Maddok. Esta es una session IPA, donde ‘session’ (pronúnciese /séshon/) se define como una cerveza elaborada por debajo de su contenido alcohólico característico – generalmente, debajo de 5%. En este caso, la Kama Citra es una cerveza con un grado alcohólico de 4,5%. Sin dejar de lado las características de aroma, sabor e intenso amargor, la Kama Citra logra una ligera citricidad en nariz y un final seco en el paladar que te anima a tomarte otra de todas maneras. El cuerpo es ligero, medio y el color es ámbar opaco. Me tomaré otra antes de retirarme.

KAMA CITRA, Maddok.- Contenido alcohólico: 4,5% ABV | Amargor: 60 IBU | Color: 7 SRM

KAMA CITRA, Maddok.- Contenido alcohólico: 4,5% ABV | Amargor: 60 IBU | Color: 7 SRM

No puedo dejar de mencionar las otras refrescantes y ligeras nuevas cervezas presentadas en el 3er Summer BrewFest. Ahí están la Fénix Lúcuma de Sierra Andina/Chelawasi (5,1%) con lúcuma del Cusco; la Tropical Coconut de 7 Vidas (4,5%) con coco natural; la Camu-Camu Maracuyá, una fruit beer, de Barbarian (5,5%); La Chuchi, una witbier, de Nuevo Mundo (4,8%); la Summer Trigo, una witbier con cáscara de naranja, de Teach; la Taperi Rubia de Tío Luque (6,1%) con taperiba y cáscara de lima y naranja; la Pepino Punch, una saison con pepino, cáscara de naranja y jengibre, de Barranco Beer Company (4,7%) y la Summer Ale, una blonde ale con hierba luisa, de Cumbres (5%).

Así concluye un nuevo festival de cervezas artesanales.  A mi punto de vista, un rotundo éxito otra vez. Tanto que ya se está hablando del 4to Summer BrewFest y del 1er Winter BrewFest.  Así que iré trabajando desde ya en mi lectura de qué esperar sobre las winter seasonal ales. Así mismo, espero que la oferta local y el consumidor aficionado se sigan beneficiando con este tipo de eventos. Finalmente, quiero agradecer a los organizadores por facilitar mi trabajo y a los maestros cerveceros por estar siempre dispuestos a hablar sobre sus cervezas.

¡Salud con una cerveza bien fría!

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