Mis 10 Mejores Cervezas

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Mis decisiones a veces no son tan acertadas, pero tengo que vivir con ellas  mostrando algo de estoicismo. Al menos, eso creo. Otra de las cosas que creo es que yo nunca publicaría una lista de las peores cervezas que he probado en mi vida. Aprovecho entonces la oportunidad para saludar a los bromistas (no voy a usar la palabra que debería usar)  que piensan que yo estoy detrás de una cuenta en Instagram que amenazó con hacer tal cosa. Además, no tengo que publicar tal lista. Me parece que todos los que siguen mis reseñas de cerveza en Facebook e Instagram tienen idea de cuáles son esas cervezas para mí. (thumbnail: mansjournal.com)

Una gran parte de las cervezas que he reseñado para ti llegan a mí gracias a la contribución de productores e importadores.

Una gran parte de las cervezas que he reseñado para ti llegan a mí gracias a la contribución de productores e importadores.

En todo caso, fue gracias a esta alusión de que yo publicaría una lista de tal calaña que se me ocurrió la idea de publicar esta lista: las 10 mejores cervezas que he probado en mi vida. Es sólo una coincidencia que todas las cervezas de esta lista sean extranjeras. Pero debo decir que una de las mejores cervezas peruanas que he disfrutado tranquilamente tiene el derecho de estar aquí. Entonces, si te gusta esta lista de hoy seguramente te gustará también la lista que pronto publicaré incluyendo sólo cervezas peruanas. Sin más preámbulo, te presento las 10 mejores cervezas para este blog.

10. Barney Flats Oatmeal Stout: nunca me ha molestado que me envíen mensajes o comentarios preguntando dónde venden tal o cuál cerveza. Pero sí me causa algo de desazón decirles que la cerveza que he reseñado no se vende en Perú. Y esto no va a cambiar mientras no le demos la apreciación debida a los chelones (milenialismo que tomo prestado de los beer bloggers que lo usan indiscriminadamente) que solían venderse aquí en Perú. ¿Qué importador o emprendedor se va a animar a traer más cervezas si la respuesta es fría o tibia? Aquí teníamos Schneider Weisse, Köstritzer, Früh Kölsch y también esta deliciosa, buenaza oatmeal stout de la cervecería californiana Anderson Valley. Aromas de café, leche chocolatada, avena y chancaca componen una canción bien punche para la nariz con algo más de amplificación para los sabores de café filtrado, chocolate oscuro y además, sin ser redundantes, granos de café y un regusto de café con leche. Llegaron otras tres cervezas de Anderson Valley gracias a Red Cervecera. El público tardó demasiado en dejar vacío el contenedor y esto obviamente afectó la experiencia de los que la probaron tardíamente. Ojalá fuera un hasta pronto. Las circunstancias dicen que fue un adiós. Calificación: 84 puntos.

9. König Pilsener: como ya dije, hemos tenido muy buenas cervezas disponibles en Perú pero no le hemos dado el valor debido ni la atención que merecían. Una de estas cervezas es la König Pilsener, una auténtica Pilsen alemana con la perilla de amargor girada a un nivel mayor que las lagers rubias que la gran mayoría del mundo consume. Sí, aquí puedes incluir a esas lagers de botella verde cuyo amargor ha sido reducido justamente para que más personas las consuman. Hay muchos hop heads, adictos a los lúpulos de EE.UU. y del Nuevo Mundo, que tildan de aburridas las lagers en general o dejan de lado el carácter de los lúpulos nobles, como los lúpulos de esta König Pilsener. Esto le da un característico bouquet especiado, floral y perfumado que prevalecen sobre las notas de granos dulces de sus maltas alemanas. Una cerveza fresca, seca, efervescente, refrescante, vivaz. Me atrevo decirte, a ti que todavía le rehuyes a las lagers, que la Pilsen alemana es la pale ale del mundo de la baja fermentación. La importaba Ichiban al Perú, los mismos que importan lagers asiáticas.  Calificación: 84 puntos.

 

8. White Geist Berliner Weisse: esta cerveza pertenece a la estadounidense Stone Brewing pero la cervecería está ubicada en Berlín, fue en esa ciudad donde la compré. Me decidí a comprarla inmediatamente cuando noté que era una Berliner Weisse sin frutas, una Berliner Weisse al natural. Y vaya que estuvo buena. De acuerdo a la lata, el cultivo de lactobacilos utilizado en la fermentación láctica pertenece al Insitut für Gärungsgewerbe und Biotechnologie zu Berlin (o sea, el Instituto para la Industria de la Fermentación y Biotecnología de Berlín) y esto permite tener una muy ligera pero perceptible presencia de Brettanomyces, algo reportado en las versiones más clásicas del estilo. Los aromas de este White Geist son de granos frescos y ligera crema agria. En boca se percibe limón amarillo y toronja con un jugoso final de intensa acidez, como corresponde en una auténtica Berliner Weisse. Calificación: 84 puntos.

7. Gueuze 100 % Lambic Bio: creo que codicié esta cerveza desde que supe de su existencia y desde que supe de la existencia del estilo gueuze. Tuve que esperar hasta agosto de 2018 para probarla por primera vez y lo hice en el bar cervecero Muted Horn de Berlín donde me la sirvieron del tap. Luego fue el gran Olivier Díaz quien me trajo mi pedido de una botella en febrero de 2019 desde Anderlecht, Bruselas. Lo curioso es que en ambas ocasiones, disfruté del mismo lote de mayo de 2018. En verdad fue toda una experiencia comprobar ya en la comodidad del hogar todos los aromas y sabores que puede producir la fermentación espontánea de una lambic joven mezclada con la sofisticación salvaje de una lambic añeja. Y es este blend lo que constituye una gueuze. La nariz de esta Cantillon esta llena de pera y tonos de establo con ligeros toques de aceto di mele, yogurt y madera. Por otro lado, la boca expresa piel de manzana junto con ligeros toques de frutos secos y granos frescos con un amargor sutil totalmente dominado por la acidez y los tenues toques de roble. La vivaz efervescencia completa la experiencia. Calificación: 86,5 puntos.

6. Carvoeira: qué bueno que los números le hayan asegurado un lugar a Brasil en esta lista mía. Y es que Brasil tiene muchísimas cervezas de innegable calidad, muchísimas más que las veintidós que he tenido el gusto de probar. Una de ellas es esta Carvoeira de la cervejaria Lohn Bier que fue un obsequio de mi estimado amigo Mohammed Reza de Santas Alitas. Recuerdo que compartimos esta cerveza durante una de las jornadas futbolísticas de Rusia 2018 en el bar La Cervecería, para el cual trabajaba por aquel año. A todas luces, ésta es una stout compleja e intensa a la vez. La complejidad proviene del hecho de lograr una perfecta armonía entre sus notas de higos, pasas, vainilla, mochaccino, melaza y café con su adición de hongos secos y cubarú, madera de un árbol nativo del Brasil. Siempre voy a tener la teoría, y seguirá siendo una teoría hasta que no hable con Richard Westphal Brighenti para preguntarle, de que esta cerveza se inspira en la ‘oxidación favorable’ de las stouts. Bien es sabido por algunos que cuando una cerveza oscura se oxida comienza a tomar notas de hongos secos, salsa de soja, umami. Y oooh, mami, esta negra sí que está como quiere. Calificación: 87 puntos.

5. Boon Oude Geuze: tal vez te hayas preguntado por qué la Cantillon Gueuze de esta lista obtuvo una puntuación con un número decimal cuando todas las puntuaciones de este blog son en números enteros. La respuesta es sencilla: es el promedio de las dos calificaciones que le otorgué a la Cantillon Gueuze en Untappd. De la misma manera, tuve la oportunidad de probar la Boon Oude Geuze en dos oportunidades y la puntuación también será decimal. La primera vez que la probé fue gracias a otro grande de la movida cervecera peruana, Lucho Dillon, fundador de Barra Grau hoy radicado en España. En aquella ocasión, año 2016, Lucho y yo nos juntamos con Andrés Lefevre, uno de los fundadores de Barranco Beer Company, para una de las sesiones en las que le dábamos visto bueno a las cervezas que buscaban ingresar al catálogo de Barra Grau. La segunda vez fue recientemente cuando obtuve una botella propia gracias al coach y educador Enrique Álvarez de @cervezasdelavida. En ambos casos, las muestras tuvieron 2 y 3 años respectivamente de haber sido embotelladas. También en ambos casos, aunque en distintas intensidades, lo más apreciable en esta gueuze es la nariz de yogurt y aceto di mele (dale, diré vinagre si así lo prefieres) acompañada de granos dulces. Es en mi segunda reseña donde destaco los sabores de sidra, piel de piña y su notable acidez característica, junto con las notas de establo, en la familia de las lambics. Búsquenla y bébanla antes de la siguiente pandemia. Calificación: 88,5 puntos.
4. Petrus Aged Pale: quizá la cerveza que me generó los primeros detractores. Conozco muchas personas que todavía no pueden entender cómo es que me gusta una cerveza tan marcadamente ácida. Pero también he conocido muchas personas, incluyendo mi amigo y vecino italiano Fabrizio, y también incluyendo al chef del restaurante Quimera y su staff principal, que la han apreciado como lo que es: una extraordinaria bebida comparable a la más fresca sidra y al más delicado de los espumosos. Personalmente, la considero una cerveza más franca que compleja y quizá sea eso lo que me atrae tanto hacia ella. Allí están sus aromas de pera y Calvados con tenue almíbar y, desde luego, su fragancia de sidra. El clímax llega con la cremosa textura de su espuma, su notable efervescencia y sus sabores de manzana ácida y plátano si madurar junto a sutiles frutos con hueso y tenues toques de madera. El regusto de fresco limón verde, como dirían los más jóvenes, lo es todo. Ah, la encuentras en Casa Belga. Calificación: 89 puntos.
3. Tree House Punch New England IPA: si en el 2018 recibí el mensaje de un maravilloso grupo de polacos que querían degustar cervezas conmigo pues habían descubierto este blog en Internet, en el 2019 recibí un mensaje similar pero esta vez de una señorita estadounidense que llegaba a Perú con un arsenal de NEIPAs en lata. Fue la primera vez que probé versiones novoinglesas del estilo, la primera vez que probé una Tree House. A fines también del 2019 no dudé, entonces, en confirmarle a Megan Garrity, fundadora de Greenga Brewing hoy radicada en su natal EE.UU., que estaba interesado en las dos cervezas en lata de Tree House que traía a Perú de uno de sus tantos viajes. Una de esas latas es esta Punch de la ya célebre cervecería massachusettense. Aquí me parece que resultó crucial el tema de la frescura y manipulación de la muestra que llegó a mi Teku. Realmente es un agradable punch (golpe) al rostro, nariz, paladar sentir tal intensidad de mango, maracuyá, piña y limón. Literalmente, visualmente, definitivamente es un jugo de frutos aunque la etiqueta y luego la sensación de lúpulo le diga lo contrario a tu mente. Final seco, fresco, jugoso y más notas de mango verde en el regusto. No hay otra todavía. No olvides que esta cerveza se lleva la medalla de bronce y entra al podio. Calificación: 91 puntos.

2. Cuvée van de Keizer Imperial Dark: si la frescura y manipulación de la muestra fue crucial para mi gran experiencia con la Punch de Tree House, la locación de la experiencia en sí fue crucial para esta cerveza de Gouden Carolus. La compré en Ah! La Pompe a Bière, una tienda parisina especializada en cervezas del mundo, y me la llevé hasta Roma. Tal vez no la destapé en París porque estuve buscando la ocasión para beberla o porque pensaba traerla a Lima. Lo cierto es que las calles romanas del quartiere Aurelio y la cercanía a la Piazza San Pietro y al Vaticano crearon la ocasión junto a la visita de las madrinas de mi hija llegadas desde Polonia y Alemania. Noche lluviosa y algo fría. Copa y botella a temperatura ambiente. Perenne momento. Perennes guindones, pasas, peras, membrillo, caramelo, pan oscuro y especias. La sensación de abrigo es reconfortante y hace que mi espíritu se aferre a todo lo que me rodea, a la familia que me rodea. La generosa botella es grande y suficiente para el disfrute compartido. No es tan seca como otras famosas quadrupels y eso no quiere decir que sea dulce. El gran cuerpo y la opulenta textura de cada sorbo me dicen que estoy ante una joya. No dejaré de decirle a Javier que ya es tiempo de que esta cerveza se venda en Perú. Después de todo, hay otras cinco cervezas de Gouden Carolus que se venden en Lima. Calificación: 91 puntos.

Antes de comenzar a escribir este artículo, compartí mi ranking con un amigo y él me hizo llegar su lista de 10. Quiero ahora compartir contigo esta lista de Mohammed Reza y sus puntuaciones. Décima: Browar Grodziski Piwo z Grodziska (Polonia) 41/50. Novena: Ballast Point Big Eye IPA (EE.UU.) 41/50. Octava: Schneider Weisse Aventinus Weizen Eisbocl (Alemania) 42/50. Séptima: Bent Brewstillery Ol’ Guerrero Chilean Barrel-Aged Double Stout (EE.UU.) 43/50. Sexta: O’Hara’s Leann Folláin (Irlanda) 43/50. Quinta: Boon Oude Geuze (Bélgica) 43/50. Cuarta: Schlenkerla Märzen (Alemania) 43/50. Tercera: Sierra Nevada Bigfoot 2016 (EE.UU.) 43/50. Segunda: Gouden Carolus Van der Kaizer 2015 (Bélgica) 44/50. Primera: Westvleteren XII (Bélgica) 48/50.

 

1. Westvleteren XII: es una muestra de que no llevo un conteo tan estricto de las cervezas que he bebido o de cuántas veces he disfrutado de la misma cerveza confesar que no recuerdo haber probado la mítica Westvleteren XII en más de tres ocasiones. Sí recuerdo que fueron al menos tres veces y que registré una de esas ocasiones en mi cuenta de Untappd. La otra ocasión memorable fue en una cata a ciegas que realicé con mis amigos Mohammed Reza de Santas Alitas y Olivier Díaz de Casa Belga (ambos son jueces de cerveza afiliados a la BJCP). En dicha ocasión, esta gloriosa cerveza trapense obtuvo la mejor puntuación también entre 10 muestras que incluyeron 2 quadrupels peruanas. Y repito que la evaluación fue a ciegas. En otra ocasión, realizamos el famoso mano a mano entre la Westvleteren XII y la St Bernardus Abt 12. Siempre sale ganando la Westvleteren, aunque queda pendiente hacer el mano a mano a ciegas. ¿Para cuándo, Olivier y Mohammed? Lo cierto es que la Westvleteren XII expresa con elegancia guindones, pasas y machacado de membrillo (un descriptor muy mío y muy peruano); también hay pan integral y caramelo oscuros. La boca se llena de higos en almíbar, pasas rubias y algarrobina (otro descriptor bien peruano). Exuberante cuerpo y sensual intensidad completan el checklist de una de las mejores cervezas del mundo, indiscutiblemente, si no la mejor. No se te ocurra hacer el checkout sin haber probado esta cerveza. Sé que es difícil de conseguir, pero no es imposible. Prometo que guardaré la próxima botella que obtenga para una reflexiva noche de invierno. Estoy seguro que eso le confirmará la medalla de oro por una mayor diferencia. Calificación: 92 puntos.

Como ves, una lista de las peores cervezas que he probado sería una publicación facilista y sensacionalista con el único propósito de generar visitas y reacciones hacia mis redes sociales. Claro que sería menos verborrágica. De la misma manera, es facilista publicar fotos de cervezas y nunca dar tu honesta opinión sobre ellas o asignarles un puntaje a tus cervezas y sustentarlo con las palabras de otros. Pero lo más facilista es decir que toda cerveza que llega a tu copa o vaso es un chelón. Será por eso que no soy un buen vendedor. No regalo halagos. Tampoco los vendo. Con más de 2,500 palabras en este artículo, lo último que me puedes llamar es ‘facilista’. Llámame ‘hater’ si no te gustan mis opiniones, si detestas cómo las digo o si estás en desacuerdo con mis reseñas. Esa es decisión tuya. Yo decido amar las cervezas auténticamente buenas.

¡Salud!

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